Cancún.-Historias que conjugan la realidad, con la fantasía y el misterio, y el atractivo por lo desconocido y lo sobrenatural, son los relatos que los abuelos y abuelas, cuentan para el día de muertos.
Para muchas personas de la tercera edad, en dichas festividades, suceden cosas extrañas e inexplicables, de las que surgen historias que pasan de generación en generación.

Dulce María Rodríguez, abuelita de 80 años, platicó algunos relatos que le sucedieron a su familia, hace más de medio siglo en Mérida Yucatán, donde se vieron involucrados sus padres, en hechos fantásticos, aterradores y sobrenaturales, durante los días dedicados a los fieles difuntos.
Comentó del encuentro de sus padres con una gallina gigantesca de color negro con más de 100 pollitos del mismo color.
” En la noche las gallinas duermen, y ésta era muy grande, más que un pavo, y tras ella, venían muchos pollitos del mismo color”,dijo.
Otro de los hechos, fue encontrar entre la maleza a un bebé que lloraba, y al cargarlo y descubrir el rostro, observaron un rostro infantil pero diabólico, con colmillos y ojos brillantes.
“Su reacción fue tirarlo al suelo, y salir corriendo”, dijo.
Un tercer encuentro, fue cuando escucharon detrás de ellos, (también por la noche) el resoplido de un toro.

Al voltear vieron un gigantesco animal, con los ojos rojos y una actitud amenazante.
De acuerdo a lo que le platicaron sus padres, en los tres casos, santiguándose y nombrando a la santísima Trinidad, fue que desaparecieron esos “malos vientos”, cómo le llaman en el estado de Yucatán.
Cómo estas, son muchas las historias que los abuelos tienen que contar y que forman parte del imaginario y leyendas, que se crean durante día de muertos.
(Miguel Ángel Sánchez)
