Por su cercanía a México en la frontera sur, Guatemala se ha convertido en una de las comunidades con mayor presencia en el estado de Quintana Roo.
Sin embargo, a diferencia de otras poblaciones extranjeras, los Guatemaltecos en su mayoría entran como indocumentados, permaneciendo entre 15 y 20 años en esa situación, de acuerdo a Marilyn Torres de la asociación civil Sumando Ganamos A.C.

“Como todos, a este destino llegan a buscar mejores condiciones de vida. Pero la realidad es que es muy difícil de seguir las cifras de manera concreta ya que es una frontera sin mucha vigilancia”, destaca.
Por su parte, Luis Eduardo Montenegro Singer, cónsul general de Guatemala en el sureste del país, estima que sean alrededor de 13 a 15 mil de sus connacionales en Quintana Roo. Aunque la mayor parte se mueve entre Cancún y Playa del Carmen.

El año pasado, en la Unidad Móvil del Consulado que se instaló en Cancún y que lleva a cabo año con año, se registraron 800 trámites. Ahí se entregaron 189 pasaportes, constancias de identidad y otros documentos para su residencia legal.
Te podría interesar: Comunidad Venezolana en Cancún
Sin papeles
Alejandro Mendí, mejor conocido como “el profe”, llegó a México en el año 2001 cuando apenas era un joven.
Por su desconocimiento y desinformación, fue traído por supuestos promotores de este deporte en calidad de turista. Y les creyó, por sus deseos de superarse en el fútbol profesional de México.
Al principio le dijeron que no podía jugar porque su registro de extranjero estaba en trámite. Así que esperó en la banca durante casi un año en un equipo de segunda división en Guanajuato.
Aunque entrenaba y tenía techo y comida, se fue desesperando. Hasta que finalmente, las personas que lo habían traído lo dejaron a su suerte, diciéndole que su tramite no se había concretado y que si quería regresar a su país debía regresar por sus medios.
Así pasó en Guanajuato casi siete años, trabajando “de lo que saliera” pues si algo no quería era regresar a vivir a Guatemala, porque según sus palabras hasta de ilegal le iba mejor.
“En ese periodo fui a mi país a ver a mi familia varias veces, me movía en camiones porque ahí no te piden identificación ni nada. Así fui conociendo Cancún y ahí empece a hacerme de amigos y contactos”
Con el crecimiento del fútbol en Quintana Roo, “el profe” que no abandonó su pasión por este deporte, ya tenía conocidos en este destino, quienes lo invitaron a quedarse y a ser entrenador de un club de fútbol infantil. Su sueldo salía en efectivo, así que tampoco tenía problema de tramitar tarjetas bancarias ni nada.
Con 37 años de edad y casi 20 años en México, su estatus migratorio fue regularizado en el 2018 mediante un programa de embajada móvil en Quintana Roo, donde prácticamente obtuvo los documentos para trabajar de manera legal.
“Mucha gente sabía de mi situación y me echaron la mano contratándome por fuera. No tuve la necesidad de firmar contratos ni nada. Puedo decir que tuve mucha suerte en ese entonces. A como está la situación ahora, no estoy seguro de que sea algo que volvería a hacer”
No es lo mismo para todos
No todos los guatemaltecos que llegan a este destino turístico tienden a encontrar un buen empleo, pues la mayoría está presente en áreas como la construcción, la carpintería, el comercio ambulante y servicio doméstico.
En Cancún es común verles en la zona llamada el Crucero. Sin embargo, a quienes les va peor, terminan en actividades de trata, prostitución y explotación.
