En el accidente ocasionado en la avenida Central solamente hubo daños materiales y los involucrados llegaron a un acuerdo
CAMPECHE.- Daños materiales estimados en cerca de los 10 mil pesos de manera en general, fue el saldo que dejó una carambola registrada en la avenida Central, luego de que el guiador de una motocicleta al exceder los límites de velocidad y sin tomar sus debidas precauciones, impactó primeramente una motocicleta para posteriormente dañar un automóvil cuyo conductor hizo su alto tras el cambio de luz en el semáforo.
El hecho donde paramédicos del Servicio de Atención Médica de Urgencias (SAMU) acudieron sin atender a nadie ya que el presunto responsable indicó estar bien, se originó alrededor de las 18:30 horas, cuando el conductor de la motocicleta de la marca Italika tipo FT150 en color gris y sin placas de circulación, transitaba sobre la avenida Central del barrio de Santa Ana y con dirección hacia la avenida Circuito Baluartes.
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Fue a escasos metros de llegar al cruce con la calle Querétaro, cuando el hombre quien se hallaba alcoholizado, al no guardar su distancia de seguridad acabó impactándose contra la parte trasera de la motocicleta de la marca Italika tipo semiautomática en color naranja con negro, el cual a su vez se proyectó contra la parte trasera del vehículo Nissan Versa en color rojo, ambos haciendo su alto tras el cambio de luz en el semáforo.
A consecuencia del fuerte choque, la motocicleta en color gris derrapó varios metros, arrancando el escape del otro caballo de acero, mientras que la facia trasera del Versa terminó desajustada, quedando detenidos en medio de la calle y solicitándose el apoyo de una patrulla a los número de emergencia, por lo que se aproximaron los agentes de vialidad para tomar conocimiento y abanderar la circulación.
Los daños materiales fueron valuados en cerca de los 10 mil pesos, llegando paramédicos del SAMU para la atención del presunto responsable, quien manifestó sentirse bien y no requerir valoración, retirándose la unidad del sitio y permaneciendo los involucrados con los uniformados, buscando llegar a un arreglo para evitar ser turnados al Ministerio Público.
Al final, los conductores llegaron a un arreglo a través de una aseguradora.


