Pese a que tuvo un largo trayecto de vuelta a casa, el taekwondoín y cancunense Carlos Sansores Acevedo regresó muy sonriente a la tierra que lo vio nacer después de haber conquistado la medalla de plata que se colgó al pecho en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Barranquilla 2018, y en su arribo a Cancún se reencontró con su familia para pasar unos días con ellos; reafirmando su compromiso de seguir entrenando para alcanzar su sueño de llegar a los Juego Olímpicos de Tokio 2020.
Acompañado de su madre Susana Acevedo, el joven atleta de 21 años de edad no ocultó su alegría de lo que logró en Colombia y además de presumir sus preseas, platicó un poco de lo que siente y de sus próximos proyectos dentro del deporte del taekwondo, además de que utilizará esta pequeña estancia en Cancún para descansar, disfrutar de su comida favorita y pasar tiempo de provecho con su familia.

“Es un gusto regresar a casa porque es la oportunidad que tengo para estar con mis papás. Lo más difícil de ser deportista siempre será estar muy lejos de casa, de tu gente y pues por eso aprovecharé estas dos semanas de vacaciones que tengo”, indicó Carlos Sansores, siempre sonriente durante la entrevista.
El atleta cancunense, quien mide casi 1.90 metros de altura, tuvo un largo regreso después de haber conquistado su medalla y es que viajó dos horas de Barranquilla a Bogotá, cinco horas de la capital colombiana a la Ciudad de México y dos horas más de centro del país a su tierra Cancún.
“Estuve muy estuve cerca del oro, incluso yo ya le había ganado en una competencia en marzo de este año, pero el cubano sacó toda la experiencia que tiene y al final esa fue la diferencia. Sé que estamos al mismo nivel, le complique la pelea y eso nos demuestra que vamos por un buen camino, no queda más que trabajar fuerte y seguir buscando los objetivos que nos hemos planteado y que nos llevarán a Tokio”, comentó Sansores.
Ahora el gigante cancunense disfrutará este receso para a mediados de agosto regresar a concentrar con la selección nacional de taekwondo y prepararse para buscar el boleto a los Panamericanos. Así mismo continuará su preparación para el “Grand Slam de Wuxi, China” que se llevará a cabo en diciembre y en donde tiene la oportunidad de conseguir el medio boleto directo a Juegos Olímpicos.

El estar lejos de casa y de la familia al estar concentrado en la capital del país con la selección mexicana de taekwondo ha forjado el carácter de este joven que aún añora los chilaquiles rojos y el flan napolitano que su mamá doña Susana Acevedo le prepara cada vez que se puede escapar a Cancún y donde todo este sueño inicio.
“Estamos muy orgullosos de él, cada que viene a Cancún me sabe a gloria y además es doble porque siempre viene con un nuevo logro, me encanta el hecho de que se esté desarrollando en el deporte que le gusta, pero al igual es triste el momento cuando tengo que decirte hasta luego, pero sé en el fondo de mi corazón que esto es lo que le apasiona y seremos felices si él lo es.”, finalizó su madre Susana Acevedo.
(Por Melissa Cervera)





