La Secretaría de Hacienda de México (SHCP) incluyó en el Paquete Económico 2026 una iniciativa capaz de reconfigurar el panorama de toda la industria de los juegos de azar. La dependencia propone elevar el IEPS (Impuesto Especial sobre Producción y Servicios, es decir, un impuesto a determinados tipos de productos y servicios) al 50% para todo tipo de juegos con apuestas y sorteos, tanto presenciales como en línea. El efecto esperado para el presupuesto asciende a alrededor de 5 mil millones de pesos en ingresos adicionales ya el próximo año. El objetivo se plantea de forma directa: fortalecer los ingresos del presupuesto y cerrar brechas fiscales que el gobierno de Claudia Sheinbaum considera inaceptables.

Cómo se analizará la iniciativa

El dictamen (informe de comisión sobre el proyecto de ley) se someterá a votación en la Comisión de Hacienda y Deuda Pública, que preside el diputado del partido Morena, Carol Antonio Altamirano. Tras su aprobación, el documento deberá ser turnado al pleno de la Cámara esta semana, para cumplir los plazos procedimentales establecidos por la Ley de Ingresos. En caso de una decisión favorable, la medida entrará en vigor el 1 de enero de 2026.

Plataformas extranjeras en la mira

Un bloque separado de la iniciativa aborda a las plataformas en línea extranjeras que prestan servicios de apuestas en el territorio de México. Si no cumplen con las obligaciones fiscales, las autoridades se reservan el derecho de aplicar un bloqueo temporal de acceso a estos recursos.

Estas iniciativas son muy importantes, ya que los jugadores mexicanos muestran una clara preferencia por plataformas con licencias internacionales. Lo confirmamos con datos en el sitio con un listado de casinos en línea con dinero real, seleccionándolo entre los primeros resultados de búsqueda. En la lista de plataformas de juego se ofrecen principalmente grandes marcas extraterritoriales. Los administradores nos explicaron que los jugadores se interesan cada vez más por este tipo de plataformas en línea. En consecuencia, la inclusión de plataformas extranjeras en el sistema tributario de México es una decisión económicamente sólida y conveniente.

Por qué el gobierno eleva la tasa

El Poder Ejecutivo insiste en que el aumento acercará la carga fiscal del sector a los estándares internacionales. Según datos de la SHCP, la industria de los casinos genera alrededor del 0,55% del PIB, pero aporta apenas cerca del 0,01% a la recaudación tributaria total. «Esto evidencia una contribución insuficiente», señala la dependencia, subrayando la brecha entre el papel económico y el retorno fiscal del sector.

El gobierno cita las tasas en otros países: Francia aplica una tasa máxima de hasta el 83,5%, el Reino Unido y Polonia cobran 50%, Argentina aplica 41,5%, España aplica 39,4% y Brasil grava al sector con una tasa de 38,8%.

No obstante, un grupo de expertos fiscales matiza: las comparaciones directas tienen un alcance limitado. En los países enumerados difieren las bases imponibles, se aplican escalas progresivas, existen deducciones (incluido el retorno al jugador, el llamado RTP), hay gravámenes locales y regímenes separados para los segmentos en línea y presenciales. Comparar “sin más” las tasas porcentuales, según los analistas, significa simplificar el panorama.

El negocio legal, al límite

La industria de los casinos percibió la iniciativa como una amenaza para la propia existencia de los operadores legales. Según los participantes del mercado, una tasa del 50% puede socavar la inversión y frenar la expansión del sector, que crecía incluso pese a un marco regulatorio obsoleto.

«Gravar con un 50% las utilidades de los operadores legales pondrá en riesgo la viabilidad de las empresas en operación y empujará a los jugadores hacia plataformas no reguladas, que no pagan impuestos ni cumplen con los requisitos de supervisión», declararon representantes de la industria.

Sin diferenciar condiciones para distintos formatos de negocio, el aumento de la carga corre el riesgo de desincentivar los planes de apertura y expansión de casinos presenciales. Los establecimientos en operación también pueden enfrentar dificultades para mantener la rentabilidad.

En el segmento en línea, la lógica es aún más dura. El aumento de la carga fiscal incrementará el incentivo para que los jugadores migren hacia plataformas sin licencia, que ya abarcan una parte significativa del mercado. Como resultado, una situación paradójica: los ingresos presupuestarios efectivos podrían resultar inferiores a los esperados.

Cifras a tener en cuenta

El panorama cuantitativo del debate es el siguiente:

  • Los ingresos adicionales esperados por la medida ascienden a alrededor de 5 mil millones de pesos.
  • La participación del mercado ilegal en línea se estima en aproximadamente 60%.
  • El número de sitios ilegales alcanza alrededor de 4 500.
  • Los pagos fiscales actuales del sector formal superan los 10 mil millones de pesos al año a nivel federal, estatal y municipal.
  • El empleo en la industria supera los 60 mil puestos de trabajo directos y 144 indirectos.
  • La contribución de la industria se estima en 0,55% del PIB frente a 0,01% en la recaudación tributaria, según cálculos de la SHCP.

Las plataformas ilegales, como subraya la industria, eluden la supervisión y las políticas de juego responsable que impulsa la Secretaría de Gobernación (Segob). Esto incrementa los riesgos tanto para los consumidores como para el sistema de control estatal.

Encrucijada en los próximos días

El evento clave será la votación en la comisión competente y la posible presentación del asunto ante el pleno. De aprobarse, la nueva tasa entrará en vigor el 1 de enero de 2026. Si la iniciativa es rechazada, el sector mantendrá el régimen actual y el gobierno tendrá que buscar vías alternativas para aumentar la recaudación dentro del Paquete 2026.

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