Los perfumes son accesorios destacados en la imagen personal para expresar nuestra identidad y formas de vincularlos en la sociedad. El universo de la perfumería y las fragancias cuenta con una trayectoria legendaria e histórica desde la implementación de plantas, hierbas naturales, especias y elementos de la naturaleza.

Una de las dudas más frecuentes que tienen las personas al momento de comprar un perfume como Santal es cómo elegir una fragancia según el clima del año. Los cambios en las estaciones producen modificaciones en la vestimenta según la temperatura, la humedad, el viento y los pronósticos.

Con las fragancias sucede lo mismo y las mismas se ven modificadas de acuerdo al clima, para suavizarlas o intensificarlas, darle mayor o menor durabilidad según la volatilidad de los aromas.

La influencia del clima en la percepción de los aromas

La búsqueda de notas resulta un proceso de aprendizaje para el olfato y en la construcción de un estilo personal.

Las altas temperaturas suelen generar más intensidad en las fragancias. Los climas cálidos producen que los aceites esenciales se evaporen más rápido. Esto genera que se perciban con mayor potencia los aromas. Mientras que, en los ambientes fríos, las fragancias se desarrollan más lentamente y pueden parecer menos intensas.

Otra condición del clima es la humedad, que presenta un papel crucial en el registro de las fragancias. Las zonas húmedas hacen que los perfumes dulces y pesados se sientan más empalagosos. En el caso de regiones con climas secos, el efecto sobre las fragancias frescas es que los aromas se disipan con mayor velocidad y perduran menos tiempo.

Un factor trascendental en el registro de las fragancias y las transformaciones que se generan a partir del clima es el pH de la piel, que también presenta alteraciones por las condiciones climáticas. De esta manera, un perfume puede mostrar una percepción aromática diferente entre invierno y verano.

Los perfumes ideales para verano

Es una estación en donde el calor del ambiente y el cuerpo agiliza la evaporación de los perfumes. En este sentido, las recomendaciones son las fragancias cítricas, frescas y ligeras. Entre las notas más destacadas se encuentran la mandarina, el limón, la bergamota y la flor de azahar.

Los estilos acuáticos y marinos se ubican entre los más buscados por su limpieza y frescura. A su vez, las notas verdes de hierbas y té aportan suavidad en la frescura y no saturan el aire, como las colonias ligeras y eau de toilette por su amplitud para combinar con diferentes prendas y vestuarios en ambientes cerrados y exteriores.

Las fragancias que se recomiendan evitar son las de pachulí, caramelo y vainilla, por su alta densidad aromática en climas cálidos que pueden producir incomodidad. 

¿Qué fragancias se recomiendan para el invierno?

Es una estación apropiada para el uso de perfumes más robustos, con cuerpo e intensidad. En esta época los componentes aromáticos tienen menor volatilidad. Por lo tanto, aquellas fragancias más densas tienen un proceso más largo para desarrollarse y se perciben por más tiempo.

Los modelos más buscados son de notas amaderadas y orientales, en donde se destacan el ámbar, sándalo, cuero e incienso. También son más habituales las especias como la canela y el clavo de olor, que combinan con el café, el chocolate y la vainilla. Los perfumes que pueden resultar intensos y saturas el aire en verano, ante el frío se vuelven más agradables y sofisticados.

Las fragancias de primavera

Es la época en donde prevalecen los aromas naturales por el brote de las flores. En este sentido, las fragancias verdes y frutales cobran más protagonismo por su consistencia más fresca y ligera que renueve el aire.

La primavera ofrece un clima para relucir perfumes con notas de rosas, lirios del valle y jazmines. En la gama frutal hay más suavidad, por lo tanto, se encuentran perfumes con notas de pera, frutos rojos y melocotón para darte una impronta fresca, alegre y natural.

Como alternativa, puedes escoger las aguas de colonia florales que son ligeras y no resultan densas ni invasivas. La primavera resulta una estación de mayor equilibrio y armonía en las notas y fragancias.

Las fragancias para utilizar en el otoño

Es una época para utilizar perfumes más fuertes que el verano, pero sin llegar a la densidad del frío extremo que se siente en invierno. Hay un descenso en las temperaturas y la duración de los días se acorta. Dicha atmósfera introspectiva y melancólica muestra una combinación de notas suaves y cálidas.

En este sentido, son más frecuentes las frutas maduras como el higo y la ciruela que se mezclan con notas especiadas suaves. La sugerencia es dejar de lado los perfumes florales de verano y optar por ejemplares más densos, pero no intensos como los que se suelen utilizar en invierno.

Las claves para utilizar tu perfume de acuerdo al clima

Además de las estaciones del año para elegir tu perfume, debes tener en cuenta el ambiente en el que vas a utilizarlo y la hora del día. En este sentido, la gama de perfumes frescos es preferible utilizarla de día y los intensos y con mayor cuerpo para eventos nocturnos.

Según el clima, evalúa en dónde te colocas el perfume. Es preferible aplicarlo en verano en zonas que se encuentren menos expuestas al sol, como el pelo o la ropa, para no producir efectos en la piel. Mientras que, en invierno, es preferible directamente en la piel para que su duración sea más extensa y se fije mejor al cuerpo la fragancia.

Conclusiones

La selección de perfumes es una búsqueda que suele mostrar aspectos de tu identidad y personalidad. Lo principal es que las notas y fragancias te resulten atractivas y conozcas de qué manera aplicarlas según las estaciones del año para utilizarlas de manera más eficiente.