Para muchos países el turismo se ha convertido en una fuente permanente de divisas y empleo.
México es uno de ellos y el estado de Quintana Roo ha sido un ejemplo y referente del turismo en los últimos años. El esfuerzo sobre el turismo se ha centrado además en canalizar estos recursos para fomentar el desarrollo regional.
Los flujos cada vez mayores de turistas, obligan también a mejorar el nivel de servicios e infraestructura, aunados al interés de ofrecer cada vez mayores “atractivos” que, por un lado atraigan más turistas y por el otro prolonguen su estancia en el país o región.
Te podría interesar: Los cargos, son una carga

En la actualidad está proyectada la construcción del llamado Tren maya que servirá para comunicar a diferentes estados y a transportar a los turistas que buscan visitar los principales atractivos de Tabasco, Chiapas, Campeche, Yucatán y Quintana Roo.
México es visitado al año por 6 millones de turistas extranjeros en promedio, los cuales dejan alrededor de tres mil quinientos millones de dólares. A estas cifras habría que agregar los casi 40 millones de mexicanos que recorren el país por año.
En este sentido, el turismo es un fenómeno de gran importancia y es un gran inductor de cambios en la estructura económica, convirtiéndose en el tercer generador de divisas, lo que ha permitido que estados alejados del centro, como es el caso de Quintana Roo y Baja California, resalten dentro de país.
Te podría interesar: El patrimonio cultural no se vende

La actividad turística que se encuentra clasificada dentro del sector de servicios, se ha ido incrementando con el paso de los años, tenemos el caso de Cancún, en donde el turismo surge a finales de los años setenta como un proyecto del gobierno federal para superar los problemas económicos por los que atravesaba el estado de Quintana Roo, incrementándose notablemente el crédito a la construcción de hoteles e impulsando otras actividades relacionadas.
Así, hoy después de más de 40 años, el turismo se ha convertido en motor de crecimiento del norte de este estado.
En la década de los setenta existieron solo unos cuantos grupos que estaban dispuestos a invertir en la rama turística, posteriormente ciertos grupos de inversión vieron en el turismo una manera de diversificarse y hasta de ser competitivos.
Te podría interesar: Somos lo que comemos
Las expectativas generadas en torno al turismo por las políticas macroeconómicas destinadas a incentivar la inversión, surtió efecto.

Sin embargo, a pesar de que son muchos los logros que se pueden referir respecto al desarrollo de los centros turísticos, el modelo de desarrollo turístico mexicano ha manifestado como premisa fundamental, la búsqueda del beneficio de las localidades receptoras, así como el de su población, puesto que, como señala el autor, uno de los impactos más significativos del desarrollo lo constituye el crecimiento de las localidades, pues aquellas que tienen como base la actividad turística, ese crecimiento es importante en cuanto a la población y a su cultura que está asociada con sus inmigrantes, formando así una parte del acervo de recursos turísticos de la localidad.
Hay ciudades que son impactadas por la actividad turística de manera parcial, sin embargo hay otras en donde el turismo constituye la esencia de su subsistencia.
Teniendo como ejemplo de esto, los municipios de Benito Juárez, Solidaridad y Tulum en donde el turismo es hoy la principal actividad, y son los principales centros turísticos del estado.
Te podría interesar: Pero, ¿qué es el turismo?
En la mayor parte de los centros turísticos existen dos tipos de espacio con diferentes grados de desarrollo y calidad en cuanto a la infraestructura y los servicios.

Uno es el espacio turístico, que se caracteriza por espacios abiertos con vegetación abundante, buena infraestructura, etc. El otro espacio es el urbano, en donde se asienta la población local y presenta carencias en infraestructura y servicios.
Ahí viven los prestadores de servicios que venden su fuerza de trabajo.
Por lo general, en los centros turísticos hay una ausencia de identidad comunitaria, no se refleja ese orgullo por la comunidad y sus tradiciones, la conciencia social comunitaria es escasa, pues la identidad de las poblaciones se da, en la mayoría de los casos, por las referencias históricas.
Te podría interesar: El peritaje antropológico como forma de entender la diversidad cultural
Y en muchas ocasiones esta falta de identidad y cohesión comunitaria que se da en algunos centros turísticos le quita naturalidad y atractivo a las poblaciones.
El turista encuentra interés en lo diverso, ya sea en creencias, costumbres, lenguas, tradiciones y vestido que conforman la cultura de una nación o pueblo, lo que le permite transportarse a un ámbito distinto al suyo.
En Quintana Roo se encuentran los atractivos de Playa, Arena, Sol y Zonas Arqueológicas, museos, gastronomía, selva y naturaleza. Se suman los parques temáticos, y el turismo alternativo, comunitario, entre otros.
Te podría interesar: El turismo ayer y hoy
En la actualidad se cuentan más de 50 tipos de turismo, de los cuales muchos existen y se pueden disfrutar en Quintana Roo.

El FONATUR (Fondo Nacional de Fomento al Turismo) es una institución que surge como instrumento para el desarrollo turístico. Así FONATUR se convierte en la fuente primaria de desequilibrio de los problemas urbanos del municipio.
Sin embargo, el proyecto de FONATUR en Cancún transformó un poblado con menos de 120 habitantes, en una ciudad moderna con la quinta parte de habitantes de la población total del estado de Quintana Roo, con un promedio de un millón de visitantes al año y con una de las más altas ocupaciones hotelera del país.
Un concepto básico para establecer límites al crecimiento turístico es el de “capacidad de carga”, que es definido como la presencia turística que produce impactos en la comunidad, el medio ambiente y la economía local.
Te podría interesar: Cambios en el comportamiento humano por la tecnología y la modernidad

Todos los destinos están sujetos a una “capacidad de carga”, esto es, al nivel de actividad turística que pueda ser sustentado a largo plazo sin propiciar cambios serios o irreversibles al destino.
Si se excede la capacidad de carga, el destino puede encontrar que los impactos negativos crecen rápidamente, mientras que los positivos disminuyen. No hay que poner en riesgo el uso y disfrute de las generaciones futuras, ahí reside la esencia de la sustentabilidad.
Conforme avance el desarrollo turístico de un sitio, cambiará la magnitud de impactos positivos o negativos por naturaleza.
Te podría interesar: El abuso escolar en todos los niveles educativos (bullying)

El hecho de que la actividad turística tenga un impacto en el carácter social, cultural, ambiental y económico de un destino, junto con la idea de que dichos impactos crecen conforme se incrementa el volumen de llegada de turistas, sugiere que puede haber algún nivel de entrada de la presencia de los visitantes más allá del cual el impacto se torna inaceptable o intolerable.
Hoy el sargazo se ha sumado a los riesgos del turismo, pero esperamos que se superen estas contingencias.
Cuidemos nuestros atractivos turísticos para que perduren y sigan siendo atractivos.
Por Manuel Buenrostro Alba.


