Sin apoyo gubernamental, el transporte público de Cancún podría quebrar

El transporte público de Cancún ha perdido 42 millones de pesos durante 60 días debido a la contingencia sanitaria por Covid-19

CANCÚN.- Si en la próxima semana no hay apoyo gubernamental “en especie”, el transporte público de Benito Juárez podría colapsar y llegar al borde la quiebra, “punto de quiebre” le llama Santiago Carrillo Sánchez, director general de Autocar, la empresa líder del sector en el municipio.

Por la emergencia sanitaria, el transporte público colectivo hace esfuerzos para aportar en la prevención del contagio y mantener la capacidad de operación para facilitar las actividades esenciales ofreciendo traslado asequible, seguro y eficiente, manteniendo la sana distancia.

No obstante, enfrenta un escenario adverso que compromete su sostenibilidad financiera, la seguridad laboral de los colaboradores, principalmente el sustento de los conductores y, por tanto, también el servicio a las personas usuarias no sólo durante la época de contingencia, sino hacia el futuro inmediato.

El transporte público colectivo es el medio que utiliza cerca de 65 % de benitojuarenses (650 mil personas), del que dependen alrededor de cinco mil empleos (principalmente de conductores), y que representa la actividad económica de personas físicas, pequeños y medianos empresarios y cooperativas, que se estima constituyen 75 % de la organización del sector.

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También es la alternativa de movilidad que permite realizar sus actividades cotidianas a hogares que acumulan ingresos mensuales menores a siete mil pesos, y parte de la reducción en la demanda ha ocurrido por el cambio en la elección de modo de viaje de los usuarios, por miedo al contagio al interior del transporte público.

El jueves 26 de marzo, como una medida preventiva ante el coronavirus y el riesgo sanitario, las autoridades municipales anunciaron que las rutas de transporte público dejarían de trabajar a las 22:30 del día siguiente, viernes 27, porque mucha gente ya no estaba trabajando y se decidió acortar el tiempo de circulación.

Al momento, se estima una reducción de 85 por ciento en la demanda, lo que se traduce en menores ingresos y el deterioro de la oferta y cobertura del servicio, señaló el también director de Autocar, quien explicó que se han efectuado acciones como ajuste en días y horarios de servicio para reducir los costos de operación.

Estimó que esos ahorros no superan 25 por ciento de esos costos, por lo que el sector enfrenta fragilidad financiera para mantener y mejorar la oferta y cobertura del servicio, y previó que la contingencia podría extenderse hasta la primera o incluso fines de junio, pues dependerá del semáforo para el reinicio de actividades.

En los tres meses y medio que podría durar la emergencia sanitaria, las pérdidas podrían alcanzar hasta 55 % del ingreso habitual para ese periodo, lo que representa una severa pérdida; poniendo en riesgo los ingresos de miles de conductores y sus familias, y la sostenibilidad del sistema de transporte de la ciudad.

Pérdidas

Sin apoyo gubernamental, el transporte público de Cancún podría quebrar

Santiago Carrillo dijo que a 60 días —que se cumplieron el lunes 25 de mayo— de que se acortó la circulación de unidades de las cinco empresas que brindan el servicio en el municipio (Autocar, Turicún, Maya Caribe, Transporte del Ejido Alfredo Vladimir Bonfil y Urvans de Transporte Terrestre del Estado [TTE]) se perdieron 42 millones de pesos (mdp).

La razón: han dejado de circular más de mil 700 unidades (entre camiones y combis), lo que equivale a 85 % del parque vehicular del transporte público de la ciudad: “Estamos perdiendo aproximadamente entre 300 mil y 400 mil pesos diarios” en el caso de Autocar, al tener detenidas 323 unidades de 380.

En ese sentido, el dirigente de Autocar puntualizó que las pérdidas, sólo para la empresa que dirige, oscilan entre 18 y 24 millones de pesos en los dos meses de recorte de rutas y tiempo de servicio desde que se tomó la decisión dada la baja demanda por la contingencia por el coronavirus.

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Carrillo Sánchez detalló que en total cinco empresas prestan el servicio en la ciudad de Cancún, la zona hotelera y la delegación de Alfredo Vladimir Bonfil, con un parque vehicular de dos mil 30 unidades: Autocar tiene 380; Turicún y Maya Caribe, 250 cada una; 50 de la Sociedad Cooperativa del ejido Bonfil y mil 100 combis y Urvans de Transporte Terrestre del Estado.

Ese es el universo con el que regularmente se da servicio al público, y aseveró que aplican las mismas estadísticas de Autocar para el resto de compañías; es decir, 85 % de unidades está encerrada; mil 725 están detenidas, por lo que únicamente se mantienen en circulación 305 camiones y combis.

En cuanto a dinero, precisó que “estaríamos hablando de aproximadamente unos 700 mil pesos de pérdidas diarias entre todos”; es decir, en 60 días —siempre al lunes 25 de mayo, cuando se publicará este trabajo— de servicio a medias las cinco empresas de transporte público del municipio han perdido 42 millones de pesos.

El impacto económico, financiero y social puede ser incluso mayor si se consideran cinco días más hasta el 30 de mayo, cuando concluya el confinamiento: entre 19.5 y 26 mdp en el caso de Autocar, y 45.5 millones para todas las empresas del sector, haciendo el cálculo hasta la conclusión de la Jornada Nacional de Sana Distancia.

“Ahorita están viajando por unidad sólo la bancada (40 sentados), en camiones, y en las camionetas sólo les autorizaron 15 personas. Lo que pasa es que en la hora pico van muchos pasajeros, pero por la tarde-noche están regresando casi vacíos. Para muchas personas el transporte público es su único modo de movilizarse.”

Aterrador

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Hasta ahora la contracción alcanza 85 % en a la inmovilidad de camiones, lo que Carrillo Sánchez estimó se podría acentuar y llegar a 90 durante las próximas dos semanas: “Creo que sí se podría restringir aún más y llegaría el momento en el que sólo habría una ruta cada 40 minutos con sólo cinco o 10 unidades que sólo te lleven a centros de consumo o a algún hospital”.

Refirió que de llegar a eso se incrementarían las pérdidas de esos 700 mil pesos: “Imagínate, se podrían ir fácil a 90 por ciento de lo que se pierde ahorita; se podría llegar a perder diario en combustible un promedio de millón y medio de pesos, sólo de combustible, sin tomar en cuenta nóminas y mantenimiento”.

Aclaró que las pérdidas por pasaje no es que se minimicen, sino que son ínfimas: “Lo que pasa es que ahorita no vas a tener utilidades. Se está tratando de sostener al máximo el transporte público, de tal forma que la gente pueda ir a los centros de consumo y hospitales, y a los que aún están trabajando,

El segundo componente de riesgo son los puestos de trabajo relacionados con el sector, puntualizó el empresario, pues en el municipio son poco más de cinco mil. Se calcula que, en promedio, el sector emplea a 1.5 conductores por cada vehículo en operación, y que hay 40 por ciento adicional de otros puestos de trabajo asociados.

“La gente que está trabajando ahorita en Autocar son 300 operadores en diferentes unidades y turnos. En total son mil 100 personas; los demás (un total de 800) están actualmente en home office y algunos en oficinas en forma física. Básicamente, tengo paralizada la mitad de personal… y les tengo que pagar a todos.”

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El director general de Autocar indicó que diariamente las cinco empresas del transporte público en Cancún generan más de 600 mil viajes, pero ahorita sólo son 90 (se dejan de hacer 510 mil). Actualmente, el servicio se brinda a partir de las 05:30 de la mañana y termina regularmente entre 21:30 y 10 de la noche.

“Dos semanas más sin algún tipo de estímulo posiblemente no las vayan a aguantar algunas empresas (del transporte público), van a hacer crack. La petición es para el gobierno estatal, porque la Federación de aquí a que contestan, vamos a salir de la crisis y no nos habrán contestado. -El gobierno municipal o el del estado nos tienen que ayudar con el combustible (diésel).”

Santiago Carrillo advirtió que si no hay una pronta respuesta, si todavía no hay ese apoyo, la situación va a tronar: “El punto de quiebre para nosotros son las dos siguientes semanas, más o menos, y es que el sector enfrenta fragilidad financiera para mantener la oferta y cobertura del servicio”.

“De no tomarse acciones durante la presente contingencia aumenta la probabilidad de que los concesionarios busquen optimizar recursos en cuanto a su plantilla laboral y prestación del servicio: menos autobuses, rutas, frecuencias y cobertura para la población usuario del transporte con sus impactos derivados en salud y economía.”

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