El nuevo papa, León XIV, ha comenzado su liderazgo en el Vaticano bajo una sombra de señalamientos por su presunto encubrimiento de casos de abuso sexual dentro de la Iglesia católica.
Su elección este 8 de mayo generó esperanza en algunos sectores, pero también preocupación por su historial en temas delicados que afectan directamente a las víctimas.
Nacido en Chicago bajo el nombre de Robert Francis Prevost, el ahora pontífice fue prior provincial de los Agustinos del Medio Oeste en 1999.
Durante esa etapa, permitió que un sacerdote acusado de abuso viviera en una rectoría cerca de una escuela católica, lo cual encendió alertas sobre su manejo de estos casos.
Años después, su trayectoria se desarrolló en Perú, donde fue obispo en Chiclayo.
Ahí volvió a enfrentar controversia cuando fue señalado por no haber actuado rápidamente ante denuncias de abuso sexual presentadas por tres mujeres en 2022.
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Así manejó el nuevo papa los casos de abusos

Un reportaje de televisión en Perú, transmitido en septiembre de 2024, presentó testimonios de tres mujeres que acusaron al padre Eleuterio Vásquez de abusarlas en 2004.
Se mencionó que Prevost, siendo obispo, no tomó acciones inmediatas cuando las víctimas se acercaron a él casi dos décadas después.
En respuesta, la Diócesis de Chiclayo emitió un comunicado explicando que sí se tomaron medidas: el sacerdote fue apartado de su parroquia y se le prohibió ejercer públicamente.
Posteriormente, el expediente fue enviado al Dicasterio para la Doctrina de la Fe, el cual archivó el caso por prescripción de los hechos.
A pesar de esa resolución, la polémica persiste. En abril de 2023, Prevost fue nombrado prefecto del Dicasterio para los obispos, justo mientras se cerraban las investigaciones.
Aunque la Diócesis afirma que el sacerdote nunca confesó los actos, muchos cuestionan si el ahora pontífice actuó con transparencia y justicia.
Hoy, como nuevo papa, León XIV se enfrenta al enorme reto de liderar una Iglesia que aún arrastra heridas abiertas por décadas de encubrimientos.
Las voces críticas exigen que demuestre un cambio real en la forma en que se manejan estos casos, y que no se repita la historia de silencio e impunidad.
