El tratamiento de aguas residuales es clave para preservar acuíferos, cenotes y ecosistemas del Caribe mexicano

El tratamiento de aguas residuales se ha convertido en uno de los principales retos ambientales en Quintana Roo, especialmente ante el crecimiento urbano y turístico que registra la región en los últimos años.

De acuerdo con especialistas y organismos ambientales, las aguas residuales —también conocidas como aguas servidas— son aquellas que han sido utilizadas en actividades domésticas, comerciales, industriales o agrícolas y que contienen contaminantes como bacterias, grasas, químicos y materia orgánica.

En destinos turísticos como Cancún, Playa del Carmen, Isla Mujeres y Puerto Morelos, el manejo adecuado de estas aguas resulta fundamental para evitar daños en ecosistemas sensibles como cenotes, manglares, arrecifes y acuíferos subterráneos.

Asimismo, Aguakan informó que opera diversas Plantas de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) en el norte de Quintana Roo con tecnología especializada para reducir impactos ambientales y garantizar el saneamiento del agua.


¿Qué tipos de aguas residuales existen?

Las aguas residuales se clasifican según su origen y nivel de contaminación. En este sentido, especialistas identifican principalmente tres tipos:

  • Domésticas: provienen de viviendas y se dividen en aguas negras (inodoros) y aguas grises (lavadoras, duchas y fregaderos).
  • Industriales: generadas por procesos productivos y que pueden contener sustancias químicas complejas o metales pesados.
  • Pluviales: agua de lluvia que arrastra contaminantes desde calles, techos y superficies urbanas.

Cada tipo requiere procesos específicos de saneamiento para evitar riesgos sanitarios y afectaciones ambientales.

Además, expertos señalan que el rápido crecimiento poblacional y turístico de Quintana Roo ha incrementado considerablemente la generación de aguas residuales en la región.


Así funciona el tratamiento de aguas residuales en Aguakan

Aguakan explicó que el proceso de saneamiento en sus plantas de tratamiento se realiza mediante varias etapas que cumplen con la NOM-001-SEMARNAT-2021, normativa federal que regula la descarga de contaminantes y nutrientes.

Pretratamiento

En esta primera fase se eliminan residuos sólidos grandes, arenas y materiales que podrían dañar los equipos de las plantas.

Tratamiento primario

Posteriormente se separan grasas y sólidos sedimentables para reducir la carga contaminante inicial del agua residual.

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Tratamiento secundario

Por otro lado, se aplican procesos biológicos especializados que eliminan materia orgánica disuelta y otros contaminantes presentes en el agua.

Tratamiento terciario

Finalmente, el agua pasa por procesos de desinfección y refinamiento que permiten reutilizarla o reincorporarla al entorno sin riesgos ambientales.

Aguakan destacó que gracias a este proceso el agua tratada puede devolverse de manera segura al subsuelo y contribuir al equilibrio ambiental del Caribe mexicano.


Tecnología y energías limpias forman parte del proceso

Actualmente, Aguakan opera plantas de tratamiento en Cancún, Playa del Carmen, Isla Mujeres y Puerto Morelos, incorporando sistemas tecnológicos avanzados y energías renovables.

Por ejemplo, la empresa utiliza digestión anaeróbica, desinfección con luz ultravioleta y centrales solares fotovoltaicas capaces de generar alrededor de 1.8 MWp de energía limpia.

Asimismo, la concesionaria indicó que durante 2023 y 2024 logró tratar más de 48 millones de metros cúbicos de aguas residuales en el norte de Quintana Roo.


Protección ambiental es prioridad en Quintana Roo

Especialistas ambientales coinciden en que el tratamiento adecuado de aguas residuales es indispensable para proteger los mantos acuíferos y ecosistemas del estado.

Sin embargo, organizaciones civiles y ciudadanos continúan exigiendo vigilancia constante para evitar descargas irregulares o contaminación en zonas naturales del Caribe mexicano.

Quintana Roo depende en gran medida del agua subterránea para abastecer a la población y sostener la actividad turística, por lo que el saneamiento adecuado representa un tema prioritario para autoridades y empresas.

Por consiguiente, el fortalecimiento de infraestructura hidráulica y plantas de tratamiento continuará siendo fundamental ante el crecimiento urbano y turístico que enfrenta la región.

Finalmente, especialistas consideran que el manejo responsable de aguas residuales será uno de los principales desafíos ambientales en Quintana Roo durante los próximos años, especialmente para garantizar el equilibrio entre desarrollo económico y conservación de los recursos naturales.

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