Una niña de meses de edad, víctima de una agresión armada, fue llevada la noche del domingo a la Ciudad de México en un operativo médico de alto nivel.
El objetivo es recibir atención especializada que aumente sus posibilidades de recuperación.
El traslado se realizó en una aeronave con matrícula XA-XCY, acompañada por un pediatra, un paramédico y los pilotos del vuelo número 35.
La salida fue desde el hangar del aeropuerto internacional de Cancún, cerca de las 10:10 de la noche.
Intervenciones delicadas permitieron el traslado aéreo

Horas antes, personal médico arribó a la clínica donde permanecía hospitalizada Antonella, una menor que fue estabilizada tras someterse a procedimientos quirúrgicos urgentes.
Se le practicó una toracotomía —cirugía que permite abrir el tórax— y se le colocó una sonda endopleural para liberar aire, sangre o líquidos del espacio entre el pulmón y la pared torácica, lo cual facilitó su respiración.
El equipo de LifeaSupport, a bordo de la unidad 50, fue clave para preparar su estado clínico antes del vuelo.
La menor permaneció en observación hasta las 9:15 de la noche, cuando fue trasladada al aeropuerto para iniciar su viaje.
Este caso ha generado profunda inquietud en la población, al sumarse a otros hechos violentos recientes que han sacudido a la ciudad.
De hecho, dos policías fueron separados de sus cargos tras una investigación relacionada con esta agresión.
Además, cancunenses han pedido en redes sociales a las autoridades, reforzar la seguridad, pues los ataques donde hay menores involucrados evidencian una grave crisis de violencia.
Ahora, Antonella será recibida por un grupo de especialistas en la capital, donde se le realizará una nueva evaluación médica.
Su situación continúa siendo delicada, pero este traslado representa una oportunidad vital para acceder a tratamientos avanzados.
La comunidad sigue unida en oraciones, con la esperanza de que la pequeña pueda recuperarse pronto y dejar atrás esta trágica experiencia en donde su papá perdió la vida.





