Cigüeña en peligro de extinción en Cozumel fue vista por primera vez en la isla, lo que representa un hecho histórico en materia de conservación ambiental, según confirmó la Fundación de Parques y Museos de Cozumel (FPMC).
La observación corresponde a la Cigüeña Jabirú (Jabiru mycteria), especie clasificada como en peligro de extinción conforme a la Norma Oficial Mexicana NOM-059-SEMARNAT-2010.
El hallazgo se dio gracias al aviso de habitantes de la comunidad, quienes alertaron al personal del Centro de Conservación y Educación Ambiental (CCEA), lo que permitió a los especialistas confirmar la presencia del ave.
Este avistamiento constituye el primer registro documentado de la especie en la isla, lo cual aumenta el valor ambiental de Cozumel como posible refugio natural para aves amenazadas.
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Cigüeña en peligro de extinción en Cozumel: importancia del avistamiento
De acuerdo con el biólogo Rafael Chacón Díaz, director del CCEA, esta especie ha sido vista solamente dos veces en Quintana Roo durante el 2025: una en enero, cerca de Tulum, y otra en abril, en Mahahual.
No obstante, este nuevo avistamiento en Cozumel marca un punto de inflexión en la documentación de la distribución territorial de la Jabirú.
Por su parte, la manejadora de recursos naturales, Paulina Sabido Villanueva, destacó que la Cigüeña Jabirú es una de las aves acuáticas más grandes del continente americano, llegando a medir hasta 140 centímetros de longitud.
Su plumaje blanco contrasta con el cuello de base rojiza, mientras que su cabeza y pico son de color negro.
Suelen habitar en zonas húmedas como pantanos, campos inundados y humedales, donde se alimentan de peces, reptiles, anfibios y otros pequeños animales acuáticos.
Este tipo de especie suele anidar en árboles altos y convivir con otras aves similares.
Su distribución natural abarca desde el sureste de Estados Unidos hasta el norte de Argentina.
En el caso de México, los estados con presencia conocida son Veracruz, Oaxaca, Chiapas, Tabasco y la Península de Yucatán.
Más allá del valor científico del hallazgo, este suceso demuestra el papel clave que juega la participación ciudadana en los trabajos de monitoreo de la biodiversidad.
Además, resalta la necesidad de fortalecer las acciones de conservación en ecosistemas insulares como Cozumel, que cada vez más albergan especies que enfrentan amenazas en otras regiones.
Finalmente, la directora general de la FPMC, Juanita Alonso Marrufo, agradeció el apoyo de la comunidad y reiteró el compromiso de la institución con la protección del medio ambiente, en coordinación con el Nuevo Acuerdo por el Bienestar y Desarrollo de Quintana Roo impulsado por el gobierno estatal.


