Activistas y organizaciones dedicadas al bienestar animal intensificaron la exigencia para que nueve delfines que permanecen en un delfinario clausurado en Cancún sean trasladados a un espacio que les permita contar con mejores condiciones de vida y atención veterinaria especializada.

La petición busca que los ejemplares sean llevados a corrales marinos, donde puedan permanecer en agua de mar natural y disponer de un entorno con mayores posibilidades de movilidad. Sin embargo, las autoridades han señalado que cualquier reubicación deberá realizarse bajo estrictos protocolos, debido al delicado estado de salud de algunos de los animales.

Activistas piden una reubicación urgente

La organización Empty The Tanks México impulsa una petición para solicitar la intervención de autoridades ambientales y de la empresa responsable de los ejemplares.

En este sentido, la propuesta contempla analizar espacios como Isla Mujeres y Chankanaab, en Cozumel, como posibles sitios para la reubicación de los delfines.

Las organizaciones sostienen que trasladarlos a corrales marinos permitiría ofrecerles condiciones más cercanas a su entorno natural, además de mantener vigilancia veterinaria especializada.

Asimismo, grupos ambientalistas han expresado preocupación por las condiciones en las que permanecen los ejemplares dentro de las instalaciones clausuradas.

Nueve delfines permanecen bajo resguardo

Los animales, identificados como Solei, Oceanía, Mincho, Diego, Squalo, Flex, Apolo, Solomon y Satu, permanecen en el recinto contiguo a Ventura Park, en la zona hotelera de Cancún.

El establecimiento fue clausurado por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) en octubre de 2025. Desde entonces, los nueve ejemplares permanecen bajo resguardo, mientras se analiza su situación y las alternativas para su futuro.

Por otro lado, la Secretaría de Ecología y Medio Ambiente de Quintana Roo ha señalado que la responsabilidad de determinar el destino de los delfines corresponde a la autoridad federal.

Algunos ejemplares presentan problemas de salud

Uno de los principales obstáculos para concretar el traslado es precisamente el estado de salud de los delfines.

De acuerdo con información difundida sobre el caso, los animales presentan diferentes padecimientos crónicos, entre ellos problemas oculares, lesiones dentales y afectaciones gastrointestinales y respiratorias. Además, al menos uno de los ejemplares presenta un carcinoma en la lengua.

Por ello, las autoridades deben determinar cuáles ejemplares pueden soportar un traslado sin poner en riesgo su vida.

Tres de los delfines, Mincho, Solei y Oceanía, han sido señalados como ejemplares en estado crítico y no serían candidatos para una movilización inmediata. En cambio, los otros seis podrían comenzar un proceso de estabilización para evaluar posteriormente una eventual reubicación.

TE PODRÍA INTERESAR: Cozumel podría albergar nuevo santuario de delfines en Quintana Roo

Profepa analiza las condiciones para el traslado

Mientras tanto, la Profepa mantiene la evaluación clínica de los animales y deberá determinar si existen condiciones adecuadas para llevarlos a otro recinto.

La autoridad federal es la encargada de establecer las condicionantes necesarias para autorizar o rechazar el movimiento de los mamíferos marinos. La SEMA de Quintana Roo, por su parte, participa como instancia de apoyo cuando la autoridad federal lo solicita.

Además, mientras permanezcan en las instalaciones clausuradas, la empresa conserva obligaciones relacionadas con su alimentación, calidad del agua, atención veterinaria y estimulación.

Sin embargo, las organizaciones ambientalistas consideran necesario avanzar hacia una solución de largo plazo y evitar que los delfines permanezcan indefinidamente en instalaciones que ya no operan como antes.

Corrales marinos, una alternativa para los ejemplares

Una de las alternativas que ha cobrado fuerza es el traslado de los delfines a corrales marinos, espacios delimitados dentro del mar que ofrecen condiciones más próximas al hábitat natural de estos animales.

De esta manera, los ejemplares podrían disponer de agua de mar y mayor espacio de desplazamiento, aunque el traslado requeriría evaluaciones veterinarias, protocolos sanitarios y un proceso de adaptación.

Las organizaciones ambientalistas también han planteado que la reubicación debe considerar las necesidades particulares de cada animal, especialmente debido a las enfermedades y la edad de algunos ejemplares.

El caso reabre el debate sobre los delfinarios

El caso de los nueve delfines de Cancún ocurre en medio de una discusión nacional sobre el futuro de los mamíferos marinos en cautiverio.

La reforma a la legislación ambiental modificó las reglas relacionadas con el uso de delfines en espectáculos y plantea una transición hacia modelos diferentes de manejo. En este contexto, organizaciones ambientalistas han señalado que la prioridad debe ser garantizar el bienestar de los ejemplares que permanecen en cautiverio.

Además, Quintana Roo concentra una parte importante de las instalaciones que manejan delfines en México. Por lo que las decisiones que se tomen en la entidad podrían convertirse en referencia para otros casos.

Finalmente, activistas mantienen la presión para que las autoridades definan el futuro de los nueve delfines del delfinario clausurado en Cancún. Mientras la Profepa continúa evaluando su estado y las condiciones necesarias para una posible reubicación.

SÍGUENOS EN FACEBOOK