La situación de los delfines asegurados en Cancún se mantiene bajo vigilancia de las autoridades ambientales debido al delicado estado de salud que presentan varios de los ejemplares. La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) informó que tres de los nueve cetáceos que permanecen bajo resguardo presentan condiciones especialmente graves.
Los animales se encuentran en las instalaciones de Dolphin Connection Cancún, anteriormente identificadas con otros nombres comerciales, y por ahora no pueden ser trasladados a corrales marinos debido al riesgo que representa el procedimiento para su salud.
Tres delfines presentan las condiciones más graves
De acuerdo con Profepa, los nueve ejemplares presentan diferentes padecimientos crónicos y, además, algunos tienen una edad avanzada. Entre los casos considerados más delicados se encuentran Mincho, Solei y Oceanía.
En particular, Mincho presenta un carcinoma de células escamosas que afecta aproximadamente 70 por ciento de su lengua. Debido a la complejidad del padecimiento, actualmente no existen protocolos autorizados o comprobados para tratar este tipo de cáncer en mamíferos marinos en cautiverio, por lo que recibe seguimiento médico-veterinario permanente.
Asimismo, Oceanía presenta inflamación crónica de las córneas y lesiones en la lengua, mientras que Solei registra opacidad en ambos ojos y afectaciones en la lengua.
Delfines presentan diversas enfermedades crónicas
Además de los tres casos más graves, las autoridades ambientales documentaron diferentes afectaciones en los otros ejemplares.
Entre los problemas identificados se encuentran enfermedades oculares, alteraciones en la lengua y mucosa oral, desgaste dental, lesiones en la piel y otros padecimientos asociados con su estado general de salud.
Por ejemplo, Diego presenta inflamación de las córneas, pérdida parcial de la aleta caudal y abrasión dental crónica. Otros ejemplares también presentan inflamación de las córneas, ulceraciones y desgaste dental.
Por otro lado, un informe elaborado por una especialista externa señaló anteriormente problemas como enfermedades respiratorias y gastrointestinales, desnutrición y anemia entre los animales evaluados.
Profepa mantiene vigilancia veterinaria
Mientras tanto, la Profepa mantiene medidas para estabilizar a los delfines de Cancún y mejorar las condiciones de las instalaciones donde permanecen.
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Entre las acciones ordenadas se encuentra la vigilancia médica veterinaria durante las 24 horas, además de actividades de enriquecimiento ambiental adaptadas a las condiciones de cada ejemplar.
También se establecieron medidas para mejorar la infraestructura de los estanques, instalar y reparar mallas de sombra, revisar el sistema de soporte de vida y circulación del agua y adecuar bordes y estructuras que pudieran representar un riesgo para los animales.
De igual manera, las autoridades reportaron mejoras en la calidad del agua de los estanques y señalaron que actualmente cumple con los parámetros establecidos en la normativa ambiental aplicable.
Traslado a corrales marinos permanece pendiente
Uno de los objetivos de las autoridades es analizar la posibilidad de trasladar a los ejemplares a un corral marino semiabierto o a un sitio que permita mejores condiciones de bienestar.
Sin embargo, por ahora el traslado permanece detenido, ya que someter a los animales a un movimiento de esta naturaleza podría representar un riesgo para sus vidas.
De acuerdo con la información proporcionada por Profepa, únicamente seis de los nueve delfines podrían comenzar eventualmente una preparación para su traslado. Este proceso podría tomar varios meses debido a las condiciones físicas de los ejemplares.
Antecedentes de mortalidad en el delfinario
Por otra parte, las autoridades ambientales documentaron un historial de mortalidad en las instalaciones. Entre junio de 2018 y agosto de 2025 murieron 16 delfines, de acuerdo con los reportes derivados de las inspecciones realizadas al sitio.
Ante las condiciones detectadas, en octubre de 2025 la Profepa clausuró temporalmente el delfinario y aseguró a los nueve ejemplares sobrevivientes.
Desde entonces, la dependencia ha realizado visitas de verificación para revisar tanto las condiciones ambientales como el estado de salud de los cetáceos.
Finalmente, la prioridad de las autoridades es estabilizar a los nueve delfines asegurados en Cancún antes de tomar una decisión definitiva sobre su posible reubicación. La Profepa mantiene el monitoreo médico y ambiental mientras continúa el procedimiento administrativo correspondiente.
El caso también mantiene abierto el debate sobre las condiciones de los delfines en cautiverio y las alternativas para garantizar su bienestar. Particularmente ante la posibilidad de que algunos ejemplares puedan ser trasladados a espacios marinos especializados.






