Durante una búsqueda de personas desaparecidas, se localizaron restos humanos y objetos calcinados en un campo de exterminio en Quintana Roo

Un operativo de búsqueda de personas desaparecidas realizado en el municipio de Bacalar, al sur del estado, terminó con un descubrimiento estremecedor: un posible campo de exterminio Quintana Roo, donde se encontraron restos humanos y pertenencias calcinadas.

Las labores de búsqueda se llevaron a cabo el pasado miércoles en comunidades rurales como Reforma, Limones y Miguel Alemán.

Durante el recorrido por caminos de terracería y rancherías alejadas, fue cerca de la comunidad de Limones donde se encontraron varias pruebas de exterminio.

Entre ellos habían restos óseos humanos, sogas quemadas, casquillos de bala calcinados y prendas como bermudas, playeras y celulares destruidos por el fuego, en su mayoría pertenecientes aparentemente a hombres.

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Descubren campo de exterminio en Quintana Roo durante operativo en Bacalar

Este hallazgo vuelve a poner el foco en una zona que ya había sido señalada en ocasiones anteriores como sitio de actividades criminales, donde presuntamente se incinera a personas para desaparecer cualquier evidencia.

Aunque aún no se ha precisado cuántos cuerpos fueron encontrados, fuentes cercanas aseguran que se está trabajando en la identificación de varias víctimas mediante sus prendas y objetos personales.

Los trabajos de localización se realizaron con apoyo de colectivos de búsqueda y autoridades, quienes han enfrentado obstáculos como la falta de recursos o combustible para cubrir todas las áreas.

Sin embargo, esta vez se logró llegar a una zona clave que podría esclarecer varios casos de desaparición en el estado.

La realidad que deja este hecho es dura y dolorosa para las familias que aún esperan respuestas.

La existencia de un posible campo de exterminio Quintana Roo refleja el nivel de violencia que persiste en algunas regiones, especialmente en zonas rurales donde la vigilancia es escasa y el crimen organizado ha encontrado terreno fértil para operar.

El caso sigue en investigación, pero se espera que se refuercen los operativos de búsqueda y se den respuestas claras a las familias afectadas.

La esperanza está en que este descubrimiento no quede en el olvido y se tomen medidas para evitar que este horror se repita en otras partes del estado.