Especialistas advierten sobre el impacto ambiental y llaman a reforzar las acciones de conservación
La pérdida de selva en Quintana Roo podría alcanzar las 15 mil hectáreas al cierre de 2026, de acuerdo con estimaciones presentadas por especialistas en materia ambiental. La cifra ha encendido las alertas entre organizaciones dedicadas a la conservación, quienes consideran indispensable fortalecer las políticas de protección de los ecosistemas ante el crecimiento urbano, la expansión de actividades productivas y el cambio de uso de suelo.
En este sentido, expertos señalaron que la reducción de la cobertura forestal representa uno de los principales desafíos ambientales para la entidad, ya que la selva desempeña un papel fundamental en la regulación del clima, la captación de agua, la conservación de la biodiversidad y la protección de numerosas especies de flora y fauna.
La preocupación aumenta debido a que Quintana Roo alberga una parte importante de la Selva Maya. Considerada uno de los ecosistemas tropicales más extensos e importantes del continente americano.
La deforestación afecta el equilibrio ambiental
Especialistas explicaron que la pérdida de superficie forestal genera consecuencias que van más allá de la desaparición de árboles. Pues modifica el equilibrio ecológico y afecta directamente los servicios ambientales que brinda la selva.
Asimismo, la disminución de la cobertura vegetal reduce la capacidad del suelo para retener agua, incrementa la erosión y contribuye al aumento de las emisiones de dióxido de carbono. Factores que agravan los efectos del cambio climático.
La fragmentación del hábitat también pone en riesgo a diversas especies silvestres que dependen de estos espacios para alimentarse, reproducirse y desplazarse.
Crecimiento urbano y cambio de uso de suelo
Entre las principales causas de la deforestación destacan el crecimiento de las zonas urbanas, el desarrollo de infraestructura, la expansión agrícola y otros proyectos que requieren modificaciones en el uso del suelo.
Por otro lado, especialistas consideran que el crecimiento económico debe ir acompañado de una planeación territorial responsable que permita reducir el impacto sobre los ecosistemas y garantizar un desarrollo sostenible.
La implementación de estudios ambientales, programas de reforestación y mecanismos de vigilancia resulta fundamental para disminuir la pérdida de cobertura forestal.
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La importancia de conservar la Selva Maya
La selva de Quintana Roo constituye un patrimonio natural estratégico para México debido a su riqueza biológica y a los beneficios ambientales que ofrece.
Además, estos ecosistemas funcionan como refugio para especies emblemáticas como el jaguar, el tapir, el mono araña y numerosas aves, reptiles e insectos que dependen del equilibrio ecológico para sobrevivir.
La conservación de la vegetación también favorece la actividad turística, ya que muchos visitantes llegan al Caribe Mexicano atraídos por la biodiversidad. Los parques naturales y las áreas protegidas.
Urgen acciones de restauración y protección
Ante este panorama, especialistas y organizaciones ambientales hicieron un llamado para fortalecer las estrategias de restauración ecológica y conservación de los recursos naturales.
Por ejemplo, consideran prioritario ampliar los programas de reforestación, reforzar la vigilancia contra la tala ilegal y promover proyectos de desarrollo que respeten la normatividad ambiental vigente.
Asimismo, destacaron la importancia de involucrar a comunidades, autoridades, iniciativa privada y sociedad civil en la protección de los ecosistemas.
Un reto para el desarrollo sostenible
Quintana Roo enfrenta el desafío de mantener su crecimiento económico sin comprometer el patrimonio natural que distingue al estado.
Sin embargo, especialistas coinciden en que alcanzar este equilibrio requerirá una mayor coordinación entre los distintos niveles de gobierno. Así como políticas públicas orientadas a la conservación de los recursos forestales.
Finalmente, la posible pérdida de hasta 15 mil hectáreas de selva durante 2026 representa un llamado de atención sobre la necesidad de fortalecer las acciones de protección ambiental y garantizar que el desarrollo de Quintana Roo avance bajo criterios de sostenibilidad. Preservando uno de los ecosistemas más valiosos de México para las futuras generaciones.






