Especialistas del Cinvestav descartaron un riesgo significativo de presencia de la llamada “ameba comecerebros” en los sistemas acuáticos naturales de Quintana Roo, debido principalmente a la circulación constante del agua en cenotes, acuíferos y otros cuerpos conectados con el sistema hídrico de la región.
La aclaración ocurre después de que se confirmara en Yucatán la presencia de Naegleria fowleri en un lago artificial, situación que generó preocupación entre habitantes de la península. De acuerdo con autoridades y especialistas, ese cuerpo de agua permaneció aislado y no estaba conectado con otros espacios recreativos ni con la red de agua potable.
¿Qué dicen los científicos sobre la ameba comecerebros?
Jorge Alfredo Herrera Silveira, investigador y profesor titular del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional (Cinvestav), Unidad Mérida, explicó que las condiciones de los sistemas acuáticos naturales de Quintana Roo dificultan la proliferación de este microorganismo.
En este sentido, el especialista señaló que la circulación y renovación del agua representan una diferencia importante respecto a cuerpos artificiales donde existe estancamiento y contaminación.
Asimismo, explicó que los ambientes naturales de la región tienen intercambio de agua asociado con las mareas. Mientras que el lago artificial donde se confirmó el caso en Yucatán presentaba condiciones de confinamiento.
Por ello, el investigador consideró que el escenario observado en ese cuerpo artificial no puede trasladarse automáticamente a los sistemas acuáticos naturales de Quintana Roo.
El estancamiento favorece la presencia de microorganismos
De acuerdo con la información difundida por el Cinvestav, los cuerpos de agua con poca circulación, contaminación y deterioro pueden favorecer la proliferación de determinados microorganismos.
Sin embargo, esto no significa que todos los cuerpos de agua con contaminación presenten Naegleria fowleri.
La preocupación por esta ameba surgió después de que autoridades de Yucatán confirmaran su presencia en un lago artificial. El Gobierno estatal informó que se trató del primer caso registrado en la entidad y precisó que la enfermedad es extremadamente rara y no se transmite de persona a persona.
¿Qué es la Naegleria fowleri?
La Naegleria fowleri es un microorganismo de vida libre que puede encontrarse principalmente en agua dulce templada.
La infección ocurre cuando agua contaminada con el microorganismo entra por la nariz, particularmente durante actividades en las que una persona nada o se sumerge. Posteriormente, en casos extremadamente poco frecuentes, puede provocar meningoencefalitis amebiana primaria, una infección grave del sistema nervioso central.
Además, la enfermedad no se adquiere por beber agua y tampoco se transmite de una persona a otra.
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En Yucatán, las autoridades sanitarias mantuvieron vigilancia epidemiológica entre personas que pudieron haber estado expuestas al agua del lago artificial donde se confirmó el caso.
Quintana Roo enfrenta otros riesgos microbiológicos
Por otro lado, el investigador del Cinvestav señaló que la ausencia de un riesgo relevante de Naegleria fowleri en los sistemas naturales de Quintana Roo no significa que las aguas contaminadas estén libres de microorganismos.
En particular, la contaminación orgánica puede favorecer la presencia de bacterias capaces de provocar problemas de salud.
Entre las afecciones mencionadas por el especialista se encuentran otitis, gastroenteritis, conjuntivitis y dermatitis.
De esta manera, el llamado de atención se concentra en mantener una adecuada calidad del agua y evitar el vertimiento de contaminantes en lagunas, cenotes y otros sistemas acuáticos.
Laguna Bojórquez requiere atención ambiental
El investigador también hizo referencia a la Laguna Bojórquez, en Cancún, como uno de los cuerpos de agua que presentan problemas de contaminación.
En este caso, explicó que existe intercambio de agua, aunque en menor proporción, por lo que las condiciones pueden favorecer otros problemas sanitarios y ambientales.
Asimismo, la situación evidencia la importancia de controlar las descargas de contaminantes y mejorar las condiciones de los cuerpos de agua urbanos.
Por ello, aunque el riesgo de la llamada “ameba comecerebros” no sea el principal problema identificado en estos sistemas. La calidad microbiológica del agua continúa siendo un asunto relevante para la salud pública y la conservación ambiental.
¿Hay riesgo de la ameba comecerebros en Quintana Roo?
Sin embargo, esta afirmación se refiere a los sistemas naturales señalados por el investigador y no debe interpretarse como una garantía para cualquier cuerpo de agua artificial, estancado o sin condiciones sanitarias adecuadas.
Finalmente, las autoridades mantienen la recomendación general de utilizar espacios acuáticos destinados para actividades recreativas y con condiciones adecuadas de mantenimiento. Especialmente ante la preocupación generada por el caso registrado en Yucatán.





