El sueño de convertirse en bailarina profesional está cerca de cumplirse para la joven Ana Laura Pérez Várguez, quien recibió la invitación para ser parte de un curso de entrenamiento en el que se elige a nuevos integrantes para el Joffrey Ballet.

La yucateca estuvo apenas hace unos días en el “summer intensive” de esa institución en Chicago, pues ganó una beca en el Festival de Danza de Córdova.

Por ello del 18 de junio al 21 de julio estuvo en esa escuela tomando clases con prestigiosos maestros, que incluyó clases de ballet, puntas, repertorio, danza de carácter, jazz moderno y contemporáneo.

Fue a raíz de ese curso que se le invitó a cursar el entrenamiento que toman los bailarines que aspiran a ser parte del Joffrey Ballet.

El curso tiene duración de un año, y además de la formación que se recibe, la participación es sujeta a un “visoreo” por parte de quienes dirigen el Joffrey Ballet para elegir a bailarines para que se integren a la compañía.

Para Ana Laura sería un sueño hecho realidad, pues aspira a ser una bailarina profesional, es decir ser parte de una compañía de da danza y que le paguen por hacer lo que más le gusta.

Sin embargo, indica que la invitación a tomar el curso de entrenamiento no cubre los gastos, de manera que requiere apoyo para poder estar ahí.

Señala que consiguió una beca del 50 % para la colegiatura, la cual es onerosa, pero requiere no solo pagar el otro 50 %  sino también cubrir sus gastos de hospedaje, alimentación y transporte.

Apunta que hizo una solicitud de apoyo a la Sedeculta, pero ante el cambio de gobierno le dijeron que es difícil que se le pueda apoyar.

También solicitó apoyo a la asociación que preside la destacada bailarina mexicana Elisa Carrillo, quien cuenta con programa de becas para apoyar a jóvenes talentos de la danza, pero hasta el momento no ha recibido respuesta.

Por ello pide el apoyo de las autoridades, para no dejar pasar esta oportunidad que es única para la joven.

Ana Laura comenzó a estudiar danza a los ocho años, y según cuenta su deseo era estudiar tap, pero al llegar a la academia donde la llevó su mamá, la maestra le sugirió probara con el ballet, pues tenía la figura para ser una bailarina.

No muy convencida entró a la clase, pero asegura salió de ésta convencida de que era lo que quería hacer, y desde entonces no ha dejado de bailar.

Estudió en la academia de Gabriela Martínez y en el Centro Estatal de Bellas Artes y formó parte durante unos tres años del Ballet Clásico de Yucatán que dirigen Alma Rosa Cota y Héctor Hernández.

Cuando baila, Ana Laura, dice que se siente libre, se olvida de todo y se concentra en el baile, la música y las correcciones de sus maestros.

Cumplirá 19 años el próximo 23 de agosto.

En Chicago debe estar máximo el 3 de septiembre, pues el día 4 inician las clases en el Joffrey Ballet.

Agencia Megamedia IRIS CEBALLOS ALVARADO

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