“Ya descansó de los malos tratos que recibía por parte del pariente de la esposa de su papá”, dijeron varias vecinas al llegar a ver el cuerpo sin vida de Luisito, como era conocido por el rumbo y quien falleció la tarde de este lunes en un expendio de agua ubicado en la calle 8 entre 63 A de la colonia Cortés Sarmiento.

Según se averiguó, Luisito tenía una discapacidad mental, por lo que sus acciones eran las de un niño, a pesar de tener aproximadamente 40 años y quien vivía con su padre y la esposa de este. Vecinos también dijeron que un pariente de la esposa de su papá que vive enfrente, lo maltrataba y que lo sacaba desde temprano para que pepenara.

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La gente reunida dijo que Luisito era muy querido por el rumbo, que no tenía vicios y que era muy amable con las personas, eso hizo que los vecinos lo apreciaran.

Uno de los que se encontraba en el lugar, señaló que a las cuatro de la tarde lo vio pasar y que después se enteró de su muerte, por lo que acudió a ver si era verdad, ya que comentó que al verlo lo saludó y lo vio bien, pero luego lo vio tirado sobre una bolsa llena de envases pet y se sorprendió.

El cuerpo del infortunado quedó boca abajo sobre una bolsa en la que había material reciclable y que al parecer fue un infarto fulminante el que truncó la vida del vecino del rumbo de la Sarmiento.

Con información de: Ernesto Pinzón Franco.

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