En este especial hablaremos acerca de los saraguatos (Alouatta pigra) o monos aulladores, uno de las especies de monos más grandes que habitan en la selvas tropicales centroamericanas.
Cuya principal característica es el aullido intenso que emite, capaz de escucharse a más de tres kilometros de distancia. Estas potentes vocalizaciones sirven para marcar y defender su territorio.
Distribución
Este primate habita en la selvas tropicales de centroamérica y sudamérica, en el sur de México, Guatemala, Venezuela, Colombia, Ecuador, Brasil, Perú y Argentina. En México se extiende desde los estados de Chiapas, Tabasco y toda la Península de Yucatán.
“Hay que tener claro que el mono aullador no es una única especie, sino que tiene diferentes subespecies vivas, y se distingue principalmente por pelaje que va entre negro, gris o marrón oscuro”, comentó Gabriela Sansores, bióloga de estudiante de Ecología Internacional.

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Según el portal de Animales en peligro de extinción, en la actualidad están identificadas 14 subespecies:
- Manos rojas: Brasil
- De la Isla Coiba: Panamá
- Guariba: Argentina y Brasil
- Rojo del Juruá: Perú y Brasil
- Rojo guayanés: Venezuela, Isla Trinidad, Guyana Francesa y Brasil
- Negro amazónico: Brasil
- Negro guatemalteco: Belice, Guatemala y México
- Mono aullador rojo: Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú y Brasil
- Maranháo: Brasil
- Spix: Brasil
- Mono aullador negro: México, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Costa Rica, Panamá, Colombia, Ecuador y Perú.
Si bien el mono aullador habita en distintos países de América. Nos centraremos en el que se distribuye en México la subespecie Alouatta palliata, por supuesto el que habita la Península de Yucatán.
Características
El mono aullador, es el mono de mayor tamaño en américa. Su longitud cabeza-cuerpo es de 56 a 92 centímetros. La cola es larga, tanto o más que su propio cuerpo.
Los machos tienen un peso promedio de 11,4 kg y las hembras 6,4 kg.Su morfología se caracteriza por un cuello largo, maxilares fuertes, fosas nasales redondas, cola prensil (con capacidad de agarre) y hocico corto y pequeño.

“La cola de este tipo de monos es muy poderosa, al morir, cuando se sienten débiles, agobiados, o se saben enfermos, se amarran con la cola a las ramas, es posible encontrarlos muertos días después y aún colgados”, agregó.
Sus cuerdas vocales son grandes, y los machos tienen cámaras especiales en la garganta que permiten la emisión de sonidos de gran alcance y volumen. Que emiten al amanecer y al atardecer, como una forma de marcar y defender su territorio.
“Son territoriales y se distinguen por poseer un hueso hioides grande,
que sirve para amplificar los aullidos, capaz de escucharse hasta cinco kilómetros de distancia. El ruido que emite es de gran potencia, más parecido a un rugido que al clásico aullido con el que asociamos a los monos”, apuntó.
El hueso hioides en la garganta es clave para vocalizar. Los aullidos cumplen funciones de comunicación. Las vocalizaciones tienen un alcance de hasta 4.8 kilómetros a la redonda e indican que un terreno ya está dominado por un grupo.

Su pelaje es largo y grueso y muestra una coloración marrón, roja o negra. Alrededor de su rostro el pelo se vuelve aún más largo y forma una especie de barba espesa.
Son arborícolas y de hábitos diurnos pocas veces dejan los árboles para descender al suelo. Tienen una estructura social organizada en grupos de seis y 15 miembros, conformados por uno a tres machos y muchas más hembras.
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Alimentación
“La mayor parte de su dieta está conformada por hojas, está basada en flores, frutas, brotes y frutos secos, y rara ocasiones huevos”, senaló.
Son los únicos monos ampliamente folívoros. Dedican mucho tiempo a la búsqueda de hojas jóvenes, que tienden a tener un contenido más alto en proteínas y más bajo en fibra y venenos que las hojas maduras. Obteniendo así el valor nutricional necesario, que les permita tener y una buena salud.

Situación actual
En los últimos años su hábitat se ha visto profundamente alterado y están sufriendo las consecuencias propias de la destrucción de la selva por actividades como la ganadería, la extracción de grava o la agricultura.
El saraguato es uno de los animales más emblemáticos de la región. Además de ser una especie protegida y de gran interés biológico, también lo es de atractivo turístico, pues cada vez son más los visitantes que reciben las selvas mexicanas y guatemaltecas para su observación y disfrute.
“Debido a la pérdida progresiva de su hábitat por la destrucción de la selva, también se ha convertido en una de las especies más comunes en el tráfico de animales, los adultos son capturados para ser usados como alimento y las crías son vendidas y usadas como mascotas”, finalizó.
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