La semana pasada nos introdujimos al mundo de los reptiles desde la iguana verde, este gran reptil arborícola que vive en la Península de Yucatán.

Y seguiremos explorando este mundo, ahora desde la existencia de las serpientes venenosas. Muchas personas les tienen aversión y se desconoce que de la gran cantidad de serpientes, solamente cinco son peligrosas.

Para este reportaje entrevistamos a Omar Blanco, encargado del área de reptiles del Zoológico Payo Obispo.

“Tenemos cuatro especies venenosas de las 52 que hay en la región, es muy importante que las personas sepan que no todas representan un riesgo”, comentó Omar.

A continuación, describiremos algunas características de estás serpientes, para que en tu próximo encuentro con ellas, sepas diferenciarlas:

Serpiente de cascabel

Según el portal Cumbre Pueblos, es una de las serpientes más distinguidas y temidas alrededor del mundo es la denominada cascabe, pertenciente al género crótalus.

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El cascabel lo forman unos estuches córneos en el extremo de la cola, lo que en caso de peligro les permite emitir un sonido de aviso y quizá proteja a la serpiente de ser pisada por los grandes mamíferos.

“Esta serpiente es inconfundible por su cascabel en la cola.  Algunas especies pueden alcanzar hasta 2,5 metros de largo y 4 kg de peso”, agregó.

Erróneamente se cree que cada año se añade un aro más a este cascabel, lo que permite estimar la edad del animal. Eso es falso, el crecimiento del cascabel está relacionado a las mudas de piel.

“Estas serpientes se encuentran en zonas donde hay mucho maizal, pero no tienden a buscar personas. Van porque los ratones llegan a buscar maíz y esta especie los caza”, apuntó.

Barba amarilla 

Según el portal Animal Reserch, la serpiente Barba Amarilla, cuyo nombre científico es Bothrops asperrepresenta un peligro infame en zonas tropicales.

“Tiene muchos nombres comunes como: cuatro naricesaterciopelada,  Ik´bolay en el idioma maya. Los adultos miden entre 140 y 180 cm. Las hembras tienen un tamaño promedio de 185 cm, con una longitud máxima confirmada de 250 cm”, agregó.

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Esta especie es muy agresiva. 

El hábitat natural es principalmente conformado de bosque húmedo tropical y bosque perenne, aunque ocurre también en zonas más secas con bosque tropical caducifolio, bosque espinoso y sabana de pinos cerca de lagos, ríos y arroyos.

Coral

Serpientes de coral, serpientes rabo de ají o coralillos son un grupo de serpientes venenosas de la familia Elapidae, propias de zonas tropicales. Se caracterizan por sus vivos colores, entre los que predominan el amarillo, el rojo y el negro. Hay especies de serpientes no venenosas que se mimetizan con las corales, y se denominan falsas corales o serpientes rey.

Nauyaca nariz de cerdo

Esta especie se encuentra en el centro de Quintana Roo y el sur de Yucatán, se le conoce como nauyaca nariz de cerdo. La nauyaca nariz de cerdo oaxaqueña (Porthidium dunni), pertenece a la familia Viperidae.  

La longitud de los adultos varía de 30 a 40 cm. Esta especie es muy parecida a la nauyaca, pero su nariz tiene un peculiar parecido a la de un cerdo y de ahí surge la popularidad de su nombre. Habita en bosque deciduo tropical. En las tierras bajas de la Costa del Pacífico, vive en regiones semiáridas caracterizadas por matorral espinoso y arbustos que generalmente no rebasan los tres metros de altura.

Muerden por instinto, por sentirse amenzadas

A excepción de la cuatro narices, que es agresiva por naturaleza. Las serpientes muerden por instinto de protección.

“Mayormente, las mordeduras de serpientes hacia personas es por accidente. Principalmente se da en los cultivos cuando la persona sin verla la pisa y esta a su vez muerde para defenderse”

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Recomendaciones

El tratamiento para el veneno de mordedura de las serpientes son antiviperinos, en caso de las cuatro especies de la familia viperidae. El veneno de la serpiente coral es muy fuerte, ya que es neurotóxico, afecta el sistema nervioso y son familiares cercanas de las cobras.  Existen otros tipos de veneno que atacan a la sangre y se llaman hemotóxico, hay también los que atacan tejidos y son psicotóxicos. Cuando una persona es mordida por una serpiente, lo menos recomendable es que haga torniquete, porque muchos que lo hacen presentan necrosis (una parte del cuerpo deja de funcionar). Si esta necrosis comienza a avanzar, en el caso de la mano, es muy probable que esa mano se tenga que amputar, dependiendo de la gravedad y estado de la necrosis. 

“Lo recomendable es acudir al hospital, comentar que tipo de serpiente es y que se les trate con antiviperinos, aunque se tiene que llevar un expediente del paciente porque algunos pacientes sueles ser alérgicos a esos tratamientos.

Otra recomendación de suma importancia es el estado de la persona al momento de ser mordida, si la persona comienza a asustarse, su corazón comienza a acelerar y por lo tanto comienza a bombear sangre, lo que a su vez va a distribuir el veneno por todo el cuerpo.

Depende mucho de la zona mordida por la serpiente, si es en la mano es muy probable que la persona se salve, pero si es una mordida en el pecho, cuello o zonas que estén más cerca del corazón, la muerte podría ser más rápida”, finalizó.

La reproducción de estas serpientes son entre las mismas especies y género, un ejemplo de ello es la serpiente coral, que se puede reproducir con su misma especie o familia, pero no lo puede hacer con otra especie.

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