Un hombre de 70 años llamado Terry Brazier, fue a la enfermería real de Leicester para que se le aplicara bótox en su vejiga, en el año 2015.
Sin embargo su expediente se mezcló con al menos otro y de alguna forma los médicos se confundieron cuando le practicaron la cirugía.
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A pesar de ser un procedimiento que no requiere anestesia total, el pabellón y la plática con algunos integrantes del equipo médico hicieron que Terry pensara que todo estaba bien.
Al final el lo describió así:
Fue una verdadera sorpresa. Fui a la cirugía por bótox y terminaron circuncidándome”.
Ahora, cuatro años más tarde el hombre pudo recibir un pago compensatorio por la negligencia médica. Andrew Furlong, director médico de los Hospitales Universitarios en Leicester, comentó:
Seguimos profundamente el caso y realmente lamentamos que haya ocurrido este error”
Con información de: Metro
