Perros con epilepsia, males dermatológicos y respiratorios asociados con alergias, y problemas osteoartríticos y musculares son candidatos a recibir acupuntura veterinaria, una práctica de la que en Asia se tiene registro desde hace unos cuatro mil años.
En los caninos la medicina tradicional china sigue los mismos principios que en los humanos: con agujas estériles y desechables se hace punción en 12 meridianos o canales de energía que corren a lo largo del cuerpo.
El médico veterinario zootecnista y acupunturista Eduardo Ignacio Trujillo Moore, quien desde hace dos años ofrece el servicio en la ciudad, recuerda que la medicina china reconoce dos energías en el cuerpo: el yin (se relaciona con el frío y la oscuridad, tiene sentido descendente) y el yang (el calor, el fuego, la luminosidad; tiene sentido ascendente). El desequilibrio entre ambas da origen a las enfermedades.
Desde este punto de vista, explica, “con la acupuntura quitamos el estancamiento de energía y hacemos que vuelva a circular”.
“Científicamente está comprobado que al aplicar acupuntura se liberan endorfinas, neurotransmisores endógenos que quitan el dolor y desinflaman”, añade.
Aunque los caninos que atiende son en su mayoría aquéllos en los que ya no son efectivos otros tratamientos, el médico veterinario Trujillo Moore afirma que la acupuntura es una medicina complementaria de otras terapias y también puede usarse con fines preventivos.
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En perros con cáncer, por ejemplo, la medicina tradicional se prescribe para fortalecer el sistema inmune y reducir los efectos secundarios de la quimioterapia.
“Todos los problemas que cursen dolor o inflamación los podemos tratar con acupuntura”, agrega. Con objetivos preventivos “se utiliza mucho en perros y caballos que compiten; a los caballos que van a las Olimpíadas les dan sesiones para relajarlos y desinflamarlos”.
“Los perros viejitos empiezan a bajar de peso, se les atrofian los músculos y tienen problemas de absorción en el intestino. En ellos la acupuntura funciona muy bien”.
“Los pacientes que me llegan son aquéllos en los que ya no se puede hacer nada médicamente, por ejemplo un perrito que operaron y quedó paralizado, o uno al que han sacado radiografías, tomografías, le han mandado desinflamatorios y sigue con dolor o sin sensibilidad”, apunta.
El médico veterinario Trujillo Moore, quien brinda atención en la Veterinaria Los Almendros de Ciudad Caucel, entre otras clínicas, precisa que hay males para los cuales él no recomienda la acupuntura porque considera que no tendrá los efectos deseados, como las insuficiencias renal y hepática y las arritmias cardíacas.
“El médico veterinario debe dar la opción” de someter a un animalito a acupuntura. “A un perrito que tiene artritis se le mandan analgésicos. Todos los analgésicos le van a causar en un futuro problemas de gastritis, renales o hepáticos. Con la acupuntura puede disminuirse la dosis del medicamento o suspenderse completamente”.
Cada sesión dura de 15 a 25 minutos y se sugiere realizar una a la semana. El número total varía de acuerdo con el paciente, “porque cada organismo es diferente”.
El precio del tratamiento, que no tiene efectos secundarios, varía entre clínicas y oscila entre 400 y mil pesos.
(Por Valentina Boeta Madera)/ Diario de Yucatán
