En una reflexión acerca de sus hábitos de consumo, la bióloga Patricia Pérez Espinosa y su familia reconocieron que sus prácticas, quizá no eran las más propicias con el medio ambiente, pues generaban mucho plástico con los productos que usaban día a día.

Con la vergüenza interior de reconocer que hasta cierto punto sus hábitos afectaban al planeta donde vivimos, optó por comenzar a modificar estos patrones.

Poco a poco, la dinámica de la familia comenzó a cambiar y con ello, el uso de plástico disminuyó.

¿Qué había hecho?

Dejar de usar y generar plástico, sustituyendo con bolsas reutilizables que ella mismo había hecho al aprovechar su habilidad como tejedora.

Te podría interesar: Se unen al reto trashtag challenge en Cancún

Zabukan

En agosto del 2018 había sido tanto el éxito de estas bolsitas en su circulo de familiares y amigos cercanos, que decidió poner su propia empresa: “Zabukan”, bolsas de tela reutilizables. También mejor conocidos como “Ecostales“.

Utilizabamos muchos plástico en casa. Teníamos un cajón lleno de esto y al estar en el extranjero me percate que usar bolsas de plástico desechable era casi casi de la prehistoria“, comenta Paty.

Así mismo, se puso a investigar sobre los números que genera el uso de este material que en el 80 por ciento de los casos, termina en el mar. Afectando el desarrollo de todo un ecosistema.

“Cuando vas al Oxxo, al súper, a la tienda, a la farmacia… todo es una bolsa de plástico generando millones de kilos de basura al año, contribuyendo al cambio climático y más. Ahí me cayó el “20”.

Origen

El Sabucán es un morral de origen yucateco, el cual se utilizó por generaciones anteriores. En él, las amas de casa trasladaban los productos que adquirían en el mercado.

A este morral, “Zabukan” le rinde un tributo, aunque por supuesto con nuevas características. El primero es que está tejido de tul que es 100 por ciento poliéster y tiene una vida útil de más de cien años.

El cordón y el tul son procedentes de maquilas mexicanas y actualmente tienen su producción en la Ciudad de México, aunque venden directamente en Cancún y otros municipios de Quintana Roo, así como por Internet.

A diferencia del Sabucan tradicional, estas bolsas ecológicas pueden ser usadas para empaquetar la fruta de manera organizada. Y dependiendo de la creatividad, pueden ser usadas para muchas cosas más.

“Usarlas de bolsa dentro del refrigerador para organizar la mercancia, usarla para meter el lunch de los niños. Llevarla como bolsa para meter el traje de baño cuando esta mojado, son algunos de los usos que la gente ha encontrado y cada quien le puede ir agregando más porque es lavable“.

Actualmente, de estas bolsitas sólo se manejan tres medidas y las puedes comprar a través de sus redes sociales.

“Queremos generar una conciencia sobre la reutilización, de la no generación de más plástico. A la gente le ha gustado esta iniciativa y cada vez son más las personas que son concientes del cuidado al medio ambiente”.

Leave a comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *