Además de la afectación a la imagen de las playas de Quintana Roo, el sargazo sí representa un problema para el medio ambiente e incluso para la salud de los seres vivos.

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El problema del sargazo también tiene consecuencias económicas tanto para hoteleros y gobiernos de los países que sufren de este fenómeno. Tanto que en estos días se conmemora en Quintana Roo la primera “Cumbre del Sargazo” en el que se plantean estrategias para la atención de este tema.
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Pero ¿ Por qué es grave el sargazo?
“Es una macroalga marina que flota en la superficie del océano y que, en su equilibrio ecológico, sirve como hábitat para muchas especies marinas, ya que proporciona alimento, sombra y refugio a especies marinas”. De acuerdo a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).
Su arribo a las costas del Caribe mexicano es un fenómeno natural recurrente y no es exclusivo de México.
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Daño Permanente
Sin embargo, desde el 2015 el arribo del sargazo se consideró atípico ya que en agosto de ese año, esta secretaría reportó 320 metros cubico de sargazo por cada kilómetro de playa al día. Algo que no se había visto nunca.

En entrevista con Brigitta Ine van Tussenbroek, investigadora de la Unidad Académica de Sistemas Arrecifales del Instituto de Ciencias del Mar y Limnología (ICMyL) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el sargazo es un indicador de la creciente contaminación ocasionada por la actividad humana.
“En términos sencillos, más allá de que dé una imagen desagradable sobre las aguas turquesas de Quintana Roo. El sargazo representa un desastre natural que detiene la oxigenación del agua, cambia a marrón su color turquesa característico en el Caribe y genera gases que huelen mal al entrar en descomposición en las playas”
Esto provoca que también se liberen metales pesados sobre el mar, deteriorando la calidad del agua y cambios el ecosistema marino. Corales enfermos, erosión de playas, afectación a los pastos marinos, muerte de especies pequeñas, como peces y tortugas. Y muchas más.

Asimismo, durante el proceso de descomposición, el sargazo, libera ácido sulfhídrico que puede ser dañino para la salud humana. De ahí que no se recomiende enterrarlo directamente bajo la arena.
“El tema del sargazo engloba muchos más aspectos que sólo detectar, contener y recolectar en altamar. También conlleva la transportación y el almacenamiento y al final su industrialización. De no encontrar la solución el daño será permanente. Hemos avanzado pero falta mucho”, finalizó.
