La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) inició la consulta pública del proyecto de generación eléctrica de emergencia que la Comisión Federal de Electricidad (CFE) pretende instalar en la Central Turbogás Nizuc, en Quintana Roo. La propuesta contempla una unidad móvil con capacidad de 25 megawatts (MW), cuyo objetivo es reforzar el suministro de energía en Cancún y la Riviera Maya ante el crecimiento de la demanda eléctrica.
El proyecto, denominado Fideicomiso Aeroderivadas, fue presentado para su evaluación ambiental y contempla la instalación y operación de un equipo que utilizará diésel como combustible. La dependencia federal puso a disposición de la ciudadanía el estudio de impacto ambiental para que organizaciones, especialistas y habitantes puedan revisar sus características y formular observaciones.
De esta manera, el procedimiento abre un espacio de participación antes de que la autoridad ambiental determine si la iniciativa cumple con los requisitos para recibir la autorización correspondiente.
¿Dónde estará la nueva planta de la CFE en Quintana Roo?
La unidad de generación se proyecta dentro de las instalaciones de la Central Turbogás Nizuc, sobre la carretera Tulum-Cancún, en una zona donde ya existe infraestructura eléctrica de la Comisión Federal de Electricidad.
De acuerdo con la información del proyecto, el equipo aeroderivado funcionará con diésel y se conectará a la red mediante la infraestructura existente de la Subestación Eléctrica Nizuc. También se contempla aprovechar instalaciones y sistemas disponibles en el predio para el almacenamiento y suministro de combustible.
La incorporación de esta unidad permitiría alcanzar una capacidad instalada combinada de 113 megawatts en el complejo, según los datos difundidos sobre la iniciativa.
Además, la propuesta busca atender los periodos de mayor consumo energético, cuando las altas temperaturas y la actividad turística elevan las necesidades de electricidad en el norte de Quintana Roo.
Planta temporal operaría durante 20 meses
El esquema presentado por la CFE establece un periodo de ejecución de aproximadamente 24 meses. Que comprende las actividades de preparación del terreno, instalación, operación y retiro de los equipos.
De ese plazo, alrededor de 20 meses corresponderían a la generación de energía de respaldo. Por lo tanto, se trata de una infraestructura temporal y no de una central diseñada para operar de manera permanente.
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Por otra parte, la iniciativa responde al aumento de la demanda eléctrica en la región peninsular. Donde el crecimiento urbano y turístico ha incrementado la presión sobre la infraestructura de generación y distribución.
La disponibilidad de energía resulta especialmente importante para Cancún y la Riviera Maya. Debido a la concentración de hoteles, comercios, viviendas y servicios que requieren un suministro continuo.
Ciudadanía podrá opinar sobre el impacto ambiental del proyecto
La consulta pública iniciada por Semarnat permite que cualquier persona interesada revise el expediente técnico y presente observaciones relacionadas con los posibles efectos ambientales de la planta.
Entre las aportaciones que pueden formularse se encuentran propuestas de prevención, medidas de mitigación y señalamientos sobre los impactos que pudiera generar la instalación y operación de la unidad.
Los interesados pueden consultar la documentación mediante los mecanismos electrónicos de la dependencia o acudir a la representación estatal de Semarnat. Ubicada en la zona hotelera de Cancún.
Asimismo, las observaciones ciudadanas forman parte del procedimiento de evaluación ambiental. Por lo que pueden aportar elementos para que la autoridad analice las condiciones del proyecto y las medidas necesarias para reducir sus posibles afectaciones.
Nueva planta busca reforzar el suministro eléctrico en Cancún y Riviera Maya
La instalación de esta unidad móvil se plantea como una medida para fortalecer la estabilidad del sistema eléctrico peninsular. Particularmente durante los periodos de mayor demanda.
La CFE busca contar con capacidad adicional que permita responder a los picos de consumo y reducir el riesgo de interrupciones relacionadas con las limitaciones de generación disponible.
Sin embargo, el inicio de la consulta pública no significa que la obra ya tenga autorización ambiental ni que los trabajos de instalación puedan comenzar de inmediato. La Semarnat deberá analizar el estudio de impacto ambiental y las observaciones recibidas antes de emitir una resolución.
Finalmente, el proyecto abre un nuevo proceso de evaluación sobre la infraestructura energética que requiere Quintana Roo para atender su crecimiento. La decisión de permitir su ejecución dependerá de la revisión técnica y ambiental que realice la autoridad federal.





