En México cada 23 de octubre desde el año 1937 se festeja el día del médico, en homenaje al trabajo que realizó en el gremio el doctor Valentín Gómez Farías
Al respecto Jorge Alberto Alpuche Azueta, médico especialista en medicina deportiva y jefe del departamento de enfermedades no transmisibles de la Secretaría de Salud, consideró que “el 23 de octubre se debe reconocer el esfuerzo que conlleva ser un profesional de la medicina”. Pues en Quintana Roo en la época que el estudio no había universidades que ofertaran la carrera en medicina, por lo que tuvo que salir del estado para poder formarse como médico en el estado de Yucatán.
Detalló que el medico es un profesionista que va mejorando con los años de experiencia, ya que las soluciones para los pacientes no siempre se encuentran en los libros y la universidad. Explicó que el tener en sus manos la vida y salud de muchas personas es el motivo por el cual se invierte tanto tiempo en la preparación, y en su caso, curso cuatro años de estudios universitarios, un año de internado rotatorio en el que realizó prácticas en un hospital y posteriormente un año de servicio social en una comunidad.
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Abundó que después de esto y un examen muy competitivo el titulo obtenido es el de médico general, y es en esta etapa cuando se puede tomar una especialidad como la ginecología, cardiología, cirugía, entre otras, lo que conlleva tres años más de preparación, y si se quiere hacer una sub especialidad son tres o cuatro años más..
Platicó que en su caso esto implicó un sacrificio económico, y el estar lejos de su familia, en un lugar al que no pertenecía, sin embargo, resaltó que su vocación por querer ayudar a alguien más fue lo que le ayudo a resistir esta situación. Compartió que otra de los retos para poder ser médico es el aprender a conservar la calma en situaciones extremas, ya que en la profesión se requiere tener siempre la cabeza fría para poder tomar decisiones objetivas en favor de las personas que necesitan ayuda médica.
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Recalcó que esta habilidad también se logra con el tiempo y que al enfrentar situaciones difíciles con los pacientes es como se adquiere un correcto manejo de las emociones y no entrar en crisis al realizar procedimientos con los pacientes.
Expresó que otro gran reto que se presenta en la etapa final de la formación, es cuando hacen prácticas en una comunidad, ya que es en ese momento la salud de dicha comunidad depende casi al 100% del médico, lo que implica ser comparado con las grandes autoridades de una comunidad como es el sacerdote y el presidente municipal.
Finalmente agregó que la medicina también hace grandes aportes a nivel estado desde un área administrativa como en la que el se desempeña, ya que el tipo de decisiones que se toma en este ramo van relacionadas a las políticas y salud pública.
Con información de: Carlos Domínguez/Chetumal
