Algunas veces, solemos leer sobre criaderos de animales y árboles que son destinados específicamente para una actividad comercial. Sin embargo, es poco común escuchar sobre criaderos de mariposas.

Desde el 2009, Ivonne Gómez fundó junto a un par de socios, un criadero de mariposas con la finalidad de venderlas en eventos sociales como fiestas, bodas y bautizos, donde luego son liberadas.

Sin embargo, tras separarse de los socios decidió continuar con el proyecto sola, convirtiendolo en una oportunidad para hacer conciencia sobre las mariposas, su función y la importancia de su ciclo en el medio ambiente.

https://youtu.be/ffhCyzZA8c4

Fue así como nació Amariposas, el nombre surge al conjugar las palabras Amor y mariposa, por el amor que le tiene a estos insectos.

“Las mariposas son igual de importantes que las abejas, pues cumplen en su ciclo de vida la tarea de polinización, lo que hace posible la producción de semillas y además, son parte de la cadena alimenticia”, explicó Ivonne, de formación Médico Veterinaria.

¿Cuál es el ciclo?

Una mariposa pone entre 100 y 200 huevos por ciclo. En un ambiente natural y por diversos factores apenas van a nacer dos mariposas más. En un ambiente controlado aseguramos que de 200 huevecillos nazcan el 100%.

Al nacer, la oruga busca la “Planta Hospedadora” idónea para que el gusano crezca y luego se “pupe” (se haga capullo), en el curso de la transformación hacía mariposa, el cual es el resultado de algunas semanas de cuidado. Posteriormente se liberan las mariposas y empiezan su ciclo nuevamente.

¿No es mejor que estén en libertad?

“Me he enfrentado a gente que me ha dicho ‘déjalas libres’, ‘te estás aprovechando de ellas’. Y ojalá hubiera más cantidad de mariposas libres, ojalá pudiéramos ver más en los parques, pero se están muriendo porque nos estamos acabando su hábitat y no nos damos cuenta. ¿Cuántas mariposas ves de tu casa al trabajo?”, comentó la experta.

La falta de “Plantas Hospedadoras” locales, que son las especies donde se desarrollan las mariposas es una de las razones por la que no hay mariposas. Incluso estas plantas crecen en camellones, por falta de conocimiento a veces son arrancadas, ocasionando su muerte.

Además, propicia que la cadena alimenticia de otras especies de aves se mantenga y no sólo los pájaros negros que ya se han adaptado al ambiente devastado.

Su inducción para hacer este negocio no fue empírica, viajó a Costa Rica para tomar cursos especializados, país en el que familias enteras se dedican a la producción de estos insectos con la finalidad de ayudar también en la producción de café. Además, cuentan con aval y apoyo del gobierno como una estrategia para cuidar la flora y fauna local.

“Incluso es un negocio sustentado por la Naciones Unidas como un modelo sustentable. Pero la gente cuando escucha criadero se espanta y piensa que las vendemos para que las mariposas estén encerradas en jaulas y no hay nada más alejado”, indicó.

Así mismo, gracias a la producción y crianza de mariposas controladas también nació un programa especial para los niños, llamado “Modelo Educativo”. Por medio de este programa acude a las escuelas para enseñar sobre la importancia del ciclo de la mariposa y enseñarles que tipo de plantas deben tener en su jardín para que estas lleguen.

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Amariposas cuenta con el permiso de la Dirección de Vida Silvestre de la Semarnat, para el aprovechamiento de diferentes especies. Aunque sólo cuenta con tres, la Ascia Monuste, Phoebe y Agrauilis, las cuales de acuerdo con su observación y estudio son las especies locales que mejor se adaptan al ambiente de la ciudad.

Para mayor información o compra de mariposas para liberación puedes visitar: Amariposas

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