La reducción gradual de la jornada laboral en México podría acelerar la incorporación de robots e inteligencia artificial en hoteles de Quintana Roo, particularmente en destinos turísticos como Cancún y la Riviera Maya.

De acuerdo con Ángel Gerardo Dzib Flores, presidente del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF), la disminución de horas laborales representará un reto para las empresas del sector turístico, que deberán reorganizar turnos y procesos para mantener sus operaciones.

En este sentido, los empresarios podrían recurrir con mayor frecuencia a herramientas de automatización e inteligencia artificial para reducir tareas repetitivas y compensar la disponibilidad de menos horas de trabajo.

Reducción de jornada será gradual

Aunque el objetivo final es establecer una jornada laboral de 40 horas semanales, la transición se realizará de manera gradual.

De acuerdo con las disposiciones publicadas sobre la reforma laboral, durante 2026 la jornada máxima será de 48 horas semanales; en 2027 bajará a 46 horas, posteriormente será de 44 horas en 2028, 42 horas en 2029 y finalmente llegará a 40 horas en 2030.

Asimismo, la reducción de la jornada no implica una disminución de los salarios, prestaciones o remuneraciones de los trabajadores.

Para el sector hotelero, que opera durante prácticamente todo el día y requiere cubrir diferentes turnos, la modificación representa la necesidad de ajustar sus esquemas de operación.

Hoteles podrían recurrir más a robots e inteligencia artificial

Por otro lado, el sector turístico ya comenzó a incorporar herramientas tecnológicas para automatizar algunas actividades.

El presidente del IMEF señaló que procesos relacionados con marketing, atención al cliente, reservaciones, limpieza y otras tareas repetitivas pueden migrar progresivamente hacia plataformas digitales y sistemas automatizados.

Incluso, indicó que ya existen robots utilizados para realizar labores de limpieza en hoteles, una tendencia que podría hacerse más frecuente ante los cambios en la jornada laboral.

Además, la automatización podría permitir a las empresas mantener determinados procesos operativos sin depender exclusivamente de ampliar sus plantillas laborales o recurrir constantemente al pago de horas extraordinarias.

Cancún y Riviera Maya enfrentan el reto de reorganizar turnos

El impacto podría ser particularmente visible en los grandes hoteles de Cancún y la Riviera Maya, donde existen establecimientos con plantillas de cientos de trabajadores.

De esta manera, la reducción de horas disponibles por empleado obligará a las empresas a revisar la distribución de turnos, horarios y cargas de trabajo.

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Dzib Flores señaló que en compañías con alrededor de 500 trabajadores, una situación que puede encontrarse en el sector turístico de estos destinos, el cambio tendrá efectos en la organización de las plantillas y en la operación cotidiana.

Otro aspecto mencionado es el efecto sobre las propinas, que representan una parte importante de los ingresos de trabajadores del sector turístico.

Empresas deberán fortalecer controles digitales

La transición hacia jornadas más cortas también implicará cambios administrativos para las empresas.

En este sentido, los empleadores deberán contar con mecanismos para registrar y comprobar los horarios de entrada y salida de los trabajadores.

La regulación contempla el uso de registros electrónicos de jornada. Una medida que permitirá acreditar el cumplimiento de los horarios establecidos y facilitará la supervisión laboral.

Por ello, además de invertir en robots o sistemas de inteligencia artificial. Los hoteles deberán destinar recursos a herramientas digitales de control, gestión de personal y reorganización operativa.

Automatización podría transformar el empleo turístico

La incorporación de tecnología no necesariamente significa que todas las actividades serán sustituidas por máquinas. Sin embargo, la automatización en hoteles puede modificar las funciones de algunos trabajadores, especialmente aquellas relacionadas con tareas repetitivas.

Sin embargo, los hoteles continuarán requiriendo personal para actividades que dependen de atención personalizada, supervisión, hospitalidad y toma de decisiones.

La transformación tecnológica podría generar, por tanto, una combinación entre trabajadores y sistemas automatizados, con nuevas necesidades de capacitación para quienes permanezcan en el sector.

2027 marcará una nueva etapa para los hoteles

Finalmente, la reducción gradual de la jornada laboral colocará al sector hotelero de Quintana Roo ante el desafío de elevar su productividad sin deteriorar la calidad del servicio.

La adopción de robots, inteligencia artificial y herramientas digitales podría convertirse en una de las alternativas utilizadas por las empresas para reorganizar sus operaciones conforme avance la reducción de la jornada.

No obstante, el cambio será progresivo: 2027 contempla una jornada máxima de 46 horas semanales. Mientras que el objetivo de 40 horas se alcanzará hasta 2030.

Así, Cancún y la Riviera Maya podrían experimentar durante los próximos años una mayor presencia de tecnología en hoteles. Al mismo tiempo que las empresas deberán adaptar sus modelos de trabajo a las nuevas disposiciones laborales.

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