Ambientalistas denuncian presunto ecocidio por obras en Cozumel

Organizaciones ambientalistas de Cozumel denunciaron presuntas afectaciones a un ecosistema de manglar por la apertura de un camino y la instalación de un portón de acceso en la zona de Playa Mía, obras que relacionan con el proyecto turístico Royal Beach Club Cozumel, promovido por una filial de Royal Caribbean.

De acuerdo con los señalamientos de activistas locales, los trabajos se habrían realizado dentro de una zona de vegetación y humedal costero, sin que exista claridad pública sobre las autorizaciones ambientales correspondientes. La intervención ha generado preocupación entre habitantes y defensores del medio ambiente, debido a la importancia ecológica de los manglares para la protección de la costa y la conservación de especies.

La denuncia se suma a la controversia que rodea al desarrollo turístico, cuya construcción todavía se encuentra bajo evaluación de impacto ambiental ante la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).

Además, los ambientalistas consideran que cualquier intervención anticipada en el terreno debe ser investigada para determinar si se realizaron trabajos fuera de los permisos correspondientes.

Señalan apertura de camino y colocación de portón en Playa Mía

Entre las presuntas irregularidades señaladas se encuentra la apertura de un acceso dentro del manglar de Playa Mía. Ubicado aproximadamente a 17 kilómetros del centro de Cozumel.

Noemí Guadalupe Martín Cab, presidenta de la asociación civil Conservación, Investigación y Manejo Ambiental de Cozumel (Cimac). Explicó que los trabajos habrían comenzado desde el interior de la vegetación hacia el exterior. Por lo que inicialmente no eran visibles desde la vía pública.

La activista señaló que, después de las labores realizadas dentro del área, se colocó un portón de madera para habilitar el acceso.

Por otra parte, los integrantes de organizaciones ambientalistas sostienen que la zona tiene un valor especial para la población local. Debido a que Playa Mía representa uno de los espacios costeros utilizados por habitantes de la isla.

Los denunciantes consideran necesario que las autoridades ambientales inspeccionen el lugar y determinen si las obras cuentan con los permisos correspondientes.

Royal Beach Club contempla recibir hasta 4 mil turistas diarios

El caso está relacionado con la polémica que ha generado el proyecto Royal Beach Club Cozumel, impulsado por Desarrolladora Turística L.18 de México, filial de Royal Caribbean.

El desarrollo contempla una superficie de 17.42 hectáreas y una capacidad proyectada para recibir hasta 4 mil visitantes diarios. Entre sus instalaciones se consideran restaurantes, albercas, bares, aproximadamente 2 mil camastros y 24 palapas tipo palafito.

Sin embargo, el proyecto ha recibido cuestionamientos por su posible impacto en los ecosistemas de la isla y por las consecuencias que podría tener sobre el acceso público a las playas.

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Asimismo, la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) emitió una opinión técnica en la que considera inviable el desarrollo. Debido a posibles afectaciones a los arrecifes, manglares, pastos marinos y especies protegidas.

La dependencia también advirtió sobre la presión turística que generaría la llegada de miles de personas adicionales a una zona ambientalmente sensible.

Ambientalistas preparan denuncia ante Profepa

Ante las presuntas intervenciones en el manglar, organizaciones ambientalistas preparan acciones legales ante la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa).

El objetivo es solicitar que se investigue la apertura del camino, la instalación del portón y cualquier posible afectación al humedal costero.

En este sentido, los activistas buscan que las autoridades verifiquen si las actividades realizadas en el terreno cumplen con la legislación ambiental y si existe autorización para ejecutar obras mientras continúa el procedimiento de evaluación del proyecto.

La Manifestación de Impacto Ambiental del Royal Beach Club permanece en revisión ante la Semarnat. Por ello, uno de los puntos centrales de la controversia es determinar si las intervenciones denunciadas corresponden a trabajos autorizados o si representan un posible adelanto de obras sin los permisos necesarios.

Cozumel mantiene preocupación por la protección de sus playas y manglares

La controversia ha reavivado el debate sobre el modelo de desarrollo turístico que se busca impulsar en Cozumel y sus posibles consecuencias para los ecosistemas costeros.

Los manglares cumplen funciones fundamentales: sirven como barreras naturales ante fenómenos meteorológicos, ayudan a reducir la erosión, funcionan como refugio y zona de reproducción para distintas especies y contribuyen a mantener el equilibrio de los ecosistemas marinos.

Además, su conservación es especialmente importante en una isla cuya actividad económica depende en buena medida de sus recursos naturales y atractivos turísticos.

Los ambientalistas han advertido que continuarán organizándose para defender los espacios costeros y exigir que cualquier proyecto turístico cumpla con las disposiciones ambientales.

Finalmente, el caso del Royal Beach Club mantiene abierta la discusión sobre la compatibilidad entre las inversiones turísticas de gran escala y la protección del patrimonio natural de Cozumel. Mientras tanto, corresponderá a las autoridades competentes investigar las denuncias y determinar si existieron irregularidades en las obras señaladas.

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